Opinión ciclista
La historia de Adrien Costa no puede dejar indiferente
Ver a Adrien Costa sobre una bici o escalando reconcilia con la vida
Estos días las noticias van llenas del nombre de Adrian Costa.
Su historia no es una más, pero no por ello caeremos en el tópico que tanto nos gusta sacar de vez en cuando, aquí los primeros, de que el ciclismo y la bicicleta son vida, superación y esas cosas.
Lo son y darle vueltas es perder el tiempo.

Sin embargo, sin querer caer en la tentación, es muy complicado pasar como si nada por la historia de Adrien Costa.
Con 18 años era un prometedor ciclista que llegado a un punto se cuestiona qué cojones hace en este mundillo.
El terrible sacrifico, la brutal exigencia y la casi obsesiva dedicación que supone el ciclismo profesional no son cosas que todo el mundo sepa, o quiera, digerir.
No es el primero, aquí nos han contado algunos casos.
De ahí que digamos que calma con Remco Evenepoel.
Adrien Costa se dio un respiro.
Pero practicando escalada, tuvo un accidente gravísimo que le valió perder una pierna.
Tres meses después de aquello, vemos de esta guisa al californiano.
Amazing images of Adrien Costa, the 21yr-old American cycling phenom who lost part of his right leg in a climbing accident on July 29. Photos taken by former Axeon teammate Christopher Blevins. https://t.co/XnMLEPMkiD pic.twitter.com/NmaKp4iKxJ
— Neal Rogers (@nealrogers) October 23, 2018
No sabemos si Adrien Costa volverá por la bicicleta, por la escalada, por las dos, o por ninguna.
Ni siquiera, si querrá ser paralímpico.
Pero de una cosa estamos seguros, la bicicleta es adictiva, cuando la tocas y te coge, no te suelta de por vida.
Hace unas semanas hablamos del accidente de la pistard alemana Kristina Vogel.
Quedó en una silla de ruedas.
Recuerdo muchos comentarios sobre que tenga fe, que no desista, que trabaje…
Los consideré una sarta de tópicos, pero nada más lejos de la realidad.
Gobik abre el armario de invierno
Vogel trabaja en recuperar parte de lo que perdió y ese ya será su triunfo.
Como para Adrien Costa lo es verse así de nuevo.
Sólo podemos quitarnos el sombrero…



