Ciclismo
Los Ineos rapados
Cada victoria de Ineos se celebra con rapados de pelo
En medio de la vorágine de la Vuelta a España, el Ineos Grenadiers ha puesto en marcha un “juego” bastante curioso: cada vez que ganan una etapa, toca pasar por la maquinilla.
Todo empezó como una broma y ya se ha convertido en tradición dentro del grupo.
El primero en caer fue Brandon Rivera, después de que Egan Bernal ganara una etapa, la primera suya en cuatro años.
Al colombiano no le importó demasiado, aunque intentó resistirse un poco mientras las risas y el zumbido de la máquina llenaban la habitación del hotel.
Después le siguieron Michał Kwiatkowski, que incluso dijo que se apuntó “voluntariamente”, y Filippo Ganna, que tras vencer en la contrarreloj también se rapó y de paso eligió a Bernal para que lo hiciera con él.
¿De dónde viene todo esto? Según ellos, de un lema improvisado: “All in for the win, all in for the trim”, algo así como “si ganas, te rapas”.
La dinámica funciona con una ruleta (real o simbólica) donde están todos los nombres de los ciclistas del equipo.
La noche anterior a cada etapa, el puntero señala a uno. Si al día siguiente Ineos gana, el elegido se queda sin pelo.
Eso sí, si el que gana es justo el que estaba marcado por la ruleta, tiene derecho a elegir qué compañero pasa por el “barber shop” improvisado.
Leemos que por ejemplo, cuando Bernal ganó, el que perdió la apuesta fue Rivera. En otra ocasión, la ruleta señaló a Bob Jungels, pero se salvó porque la victoria se la llevó un ciclista de otro equipo.
En cambio, cuando Ganna se impuso en la contrarreloj, todos temblaban porque él podía mandar a cualquiera a la silla. Al final decidió que Bernal se rapara otra vez, y para no dejarlo solo, también se cortó su propia melena.
Ahora, con solo tres etapas por delante, todavía hay varios corredores “intactos”: Jungels, Ben Turner, Magnus Sheffield y Victor Langellotti.
Si Ineos vuelve a ganar, alguno de ellos puede acabar con la cabeza brillante. Así, más allá del esfuerzo en la carretera, el equipo se divierte con un ritual que ya es uno de los momentos más simpáticos de esta Vuelta.
Imagen: Unipublic/SprintCyclingAgency






