Ciclismo
Pogacar, con el cuarto Tour es suficiente
Pogacar ha exhibido dos caras en este Tour de Francia
La imagen lo dice todo: Pogacar cruzando la meta en La Plagne, última subida del Tour 2025, casi tropezando con Arensman, mientras un agente de seguridad tiene que sujetarlo para que no se caiga. Es como si el cuerpo le dijera “basta”, como si él mismo pensara: ya está, hasta aquí por este año.
Y es que Tadej ha vuelto a ganar el Tour, el cuarto ya, pero esta vez lo ha hecho de forma distinta. No ha sido el Pogacar arrollador que busca sentenciar en cada cuesta.
Esta vez ha corrido con cabeza. Ha elegido mejor dónde apretar, ha medido esfuerzos y ha sabido cuándo atacar.
Su momento clave fue en Hautacam, justo donde tres años antes se le escapó todo. Allí, con Vingegaard ya a la defensiva, sacó todo su talento y dejó claro que el maillot amarillo era suyo.
Desde ahí, la segunda parte del Tour fue otra historia. Ya no necesitaba demostrar nada. Se dedicó a controlar, dejar pasar etapas, sin forzar más de la cuenta.
Solo apareció con chispa en momentos puntuales como en el Ventoux o La Loze, pero sin ese hambre de siempre.
Lo curioso es que, aun así, se lleva cuatro etapas. Como quien gana por inercia.
Este Tour también confirma otra cosa: si no fuera por Van der Poel, Pogacar podría haber ganado los cuatro monumentos de primavera. Estuvo cerca de hacer pleno: San Remo, Flandes, Roubaix y Lieja. Brutal.
Y por eso, sinceramente, no me lo imagino en la Vuelta.
El Mundial quizá sí, pero después de lo que supone preparar y ganar un Tour, cuesta creer que tenga energías para otra gran vuelta.
Ya le pasó en 2021.
¿Será este el Pogacar que veremos a partir de ahora?
Más calculador, más selectivo. Si quiere alargar su reinado, no sería mala idea. Porque incluso dejando de arrasar, sigue siendo el mejor.








MikeMonc
27 de julio, 2025 at 22:57
Sólo una aclaración, se golpea con el guarda no con Arensman. Arensman esta un par de metros por delante de Poggi.