Ciclistas
Mundial de ciclismo: cuatro tapados frente a muchos favoritos
No figuran en la lista de favoritos top, pero hay cuatro que suenan para este Mundial
Aunque la lista de favoritos para un Mundial de ciclismo es siempre generosa, hay otra relación de nombres, que no son cualquier cosa, pero que me parecen cercanos a los que parecen cercanos a los que esperamos se jueguen el arcoíris.
Y no es una lista cualquiera, como veréis hay dos ciclistas que ya saben lo que es ganar un mundial, siendo o no favoritos, pero ejecutando eso que a tantos le cuesta una vida lograr.
Empezamos por el ciclista que opta a romper un techo muy marcado, Peter Sagan, cuatro años después del último de sus tres títulos.
Me niego a pensar que los mejores años han pasado para Sagan, es cierto que si espera, es posible que les vea partir, pero el eslovaco conserva el áurea de grande y su sola presencia pesa en cualquier pelotón, más en un mundial, incluso sin estar entre los favoritos.
Flandes no le es terreno ajeno, aquí ha ganado una De Ronde y sido protagonista en carreras de un perfil cercano.
No sería la primera vez que hemos visto renacer un grande de siempre.
Sagan es el primer tapado del mundial que hace 100 ediciones.
Luego queremos poner a un arcoíris de la historia, a uno de los corredores que más padeció la famosa maldición del campeón del mundo.
Mads Pedersen siempre nos ha parecido un ciclistazo, su título se logró en circunstancias extremas, las de Yorkshire, generando el corte de lejos, aguantando la embestida de Van der Poel por detrás y rematando a Matteo Trentin, cuando el italiano era el gran favorito.
¿Su problema?
Es un ciclista cronológicamente “encajable” en la generación actual, pero su corte es clásico, pues rema escondido y aparece justo al final, metiendo la cabecita cuando lo hacen los grandes, en la recta final.
Si nadie es capaz de romper la carrera de lejos, cosa que ahora mismo parece improbable, anotad este nombre que seguro aglutinará las fuerzas danesas, un equipazo, si el sprint es la opción para desempatar.
En el tremendo plantel danés, Pedersen es la baza para el final, Cort y Valgren para la media distancia y Kasper Asgreen para jugarlo a lo largo.
Hablamos del ganador actual del Tour de Flandes.
Es obvio que en la aproximación y el circuito de Lovaina no hay la dificultad de De Ronde, pero aquí emergen los grandes nombres, los capaces de nadar en 260 kilómetros preñados de dureza y ritmo endiablado.
Y en el póker danés Asgreen es la baza para jugarlo lejos de meta, un trotón de manual que además tiene la confianza de saberse más rápido que Van der Poel en Oudenaarde.
El último, sin estar tampoco entre los favoritos top del Mundial, marcamos la suerte de Tom Pidcock.
Él ha ganado en el circuito más equiparable al del Mundial, el de la Flecha Brabanzona, ganando por la mínima a Van Aert, días antes del desenlace total de la Amstel.
Pidcock es una guindilla en las mil curvas de Lovaina, en un circuito envenenado como le gustan y aprecia con su técnica.
Le van bien todas las distancias y si ha aprovechado la Vuelta para coger fondo, no me extrañaría llevara la Union Jack al podio.








