Alejandro Valverde
#2022Keys – El último baile de Alejandro Valverde
La temporada final de Valverde podría darnos registros inéditos
Tras varios años de anuncios, rumores, desmentidos y todas esas cosas que componen el universo de Alejandro Valverde parece que sí, ahora sí, estamos en el umbral de su última campaña.
Conviene, para los jovenzuelos, situar Alejandro Valverde en el cronograma de este siglo.
En efecto, Valverde entró en el máximo nivel cuando el euro aterrizó en nuestras vidas, 2022, veinte añazos, dos décadas que le sitúan muy arriba en ese perfil de grandes nombres que han sobrevivido al paso del tiempo, a gente como Gilbert, su compi Erviti, Nibali y el también murciano Luisle.
Es curioso, Valverde es quien más tiempo lleva de todos en el profesionalismo, contando sus tres primeros años en Kelme, pero no el que más ha competido en el World Tour por la sanción que le tocó cumplir en 2011.
?18th season since men Pro Tour/World Tour creation in 2005. Only 3 riders remain having ridden every year as WT riders: Erviti, Gilbert & Nibali.
Two superstars (+ Valverde, who lost 1 year due to sanction) and one of best road captains of the peloton. The last men standing. pic.twitter.com/2jHutxPMAz
— cycling visualizations (@cycling_visual) January 14, 2022
A él, a diferencia de otros, le guardaron la plaza, y ha podido gozar de una tremenda carrera deportiva, para quien esto firma, la segunda mejor de la historia del ciclismo español, sólo superada por Miguel Indurain.
¿Qué se puede esperar de Valverde en su última temporada?
Sinceramente, cualquier cosa.
Seguro que oiremos más de una vez, en alguna retransmisión durante la temporada, que a Valverde no se le puede exigir nada, que esto es una propina, la prórroga a su grandeza, a una trayectoria única, enorme, la suya… pero creedme, uno no alcanza la excelencia con la complacencia de los halagos y las palabras bonitas.
Valverde estará hasta dónde le den las piernas, por que nunca se dejó ir y, también, su equipo necesita de él c0mo el aire que respira.
Y es que la trascendencia de Valverde en Movistar queda comprobada en la caída de resultados en el colectivo con el paso atrás que ha dado el murciano.
Sin ser el killer de antaño, Valverde condiciona cualquier carrera a la que concurra, siempre con el ojo del rival sobre su dorsal, siempre sabedor que es favorito.
Una condición que a muchos podría condicionar pero a éste no, a éste todo lo contrario, siempre ha corrido igual, potenciando sus virtudes y defectos en la misma proporción, en un equilibro que ha dado el palmarés que conocemos, llenísimo de victorias, pero también de puestos de honor.
Valverde ha preparado un mix para su última campaña.
Irá a territorios familiares, para darse un buen baño de multitudes con Mallorca,Valencia, Andalucía y Murcia, para luego navegar en la Strade -donde el listón, lo vimos, está altísimo- antes de la Volta, carrera en la que es una leyenda, antes de Ardenas y -oh, sorpresa- del Giro de Italia, la grande que menos ha corrido, por cuestiones que tuvieron que ver con las ganas que le tenían por la chapuza de la OP y su querencia por el Tour.
Valverde, sin presión de la general, puede ser un espectáculo en el Giro, exactamente igual que la Vuelta, la grande y posiblemente carrera que ponga la guinda a una trayectoria deportiva que, personalmente, hemos tenido la suerte de disfrutar en toda su extensión, con tal intensidad que, pase lo que pase este 2022, Valverde siempre nos parece único.
Por cierto, y si no se retira… no lo descartéis.
Imagen: Photogomezsport



