Ciclistas
Vuelta: Matteo Jorgenson, a ser decisivo
La sombra de Vingegaard es alargada pero Jorgenson siempre se guarda una baza
Una cosa me quedó pendiente de comentar en el Tour, no sólo fue que Pogacar resultó muy superior a Vingegaard, es que quedó comprobado que Matteo Jorgenson no es Primoz Roglic.
Digo esto porque la pinza que en algún momento Visma soñó con hacerle al campeón del mundo, no fue posible desde el primer momento de dureza de verdad -Hautacam- cuando Matteo Jorgenson se vino abajo.
Ahora el americano llega a la Vuelta con una mezcla de ilusión y responsabilidad.
Después de haberse enfrentado y perdido contra Pogačar en clásicas como Flandes, en el Dauphiné y sobre todo en el Tour de Francia, no escondió que siente cierto alivio al no verlo en la salida .
Para él, la carrera sin el esloveno cambia por completo: el ritmo, la estrategia y hasta la manera en la que los rivales se mueven en cada etapa.
Así que, aunque respeta al campeón del mundo, también admite que esta vez podrá correr con un poco más de libertad y hasta disfrutarlo más.
Su rol principal está muy claro: ser uno de los hombres clave de Jonas Vingegaard. El danés es el gran favorito y el líder absoluto del Visma-Lease a Bike, así que Matteo tendrá que estar a su lado en todos los terrenos, ya sea en montaña, en el llano o protegiéndolo en días complicados.
Esa versatilidad es lo que lo convierte en un gregario de lujo, casi imprescindible para que Jonas llegue a Madrid vestido de rojo, un gregario que si ejerce de líder debería empezar a ser decisivo como no lo ha logrado hasta la fecha.
Buen jugador a varias bandas, Jorgenson no descarta aprovechar cualquier oportunidad que se le presente.
Él mismo reconoce que no sabe exactamente cómo responderá su cuerpo, porque es la primera vez que enlaza Tour y Vuelta en una misma temporada.
Viene de descansar tras julio y confía en que la preparación del Tour le sirva de base.
Sabe que la general está reservada para su jefe, pero también deja caer que, si las piernas responden y la carrera lo permite, no le importaría probarse y ver hasta dónde puede llegar.
En definitiva, Matteo quiere dos cosas de esta Vuelta: primero, cumplir al cien por cien su papel de apoyo a Vingegaard para que el equipo pueda luchar por la victoria final.
Y segundo, aprovechar la ausencia de Pogačar para correr sin esa sombra que condiciona todo, descubrirse un poco más como corredor de grandes vueltas y, quién sabe, empezar a enseñar que en un futuro no tan lejano también puede aspirar a ser líder.
Imagen: ASO





