Opinión ciclista
Vuelta: Froome va con pies de plomo
Ahora poneros un momento en el lugar de Chris Froome, un tío que ya es una leyenda, una leyenda en activo, operativa, en pleno ejercicio. Una leyenda que ha ganado cuatro Tours, algo que ahora mismo le hace único en la perspectiva de la historia, pero una leyenda en definitiva que ha quedado tres veces segundo en la Vuelta y perdió otra por una caída en Andorra.

Por eso, muy posiblemente, Froome ha planteado la crono de menos a más, por eso, y porque el inglés no iba con las urgencias de hace un año, cuando firmó su mejor test cronometrado de siempre con el retraso monumental de Formigal en el zurrón.
La crono, aunque veloz, tenía sus cositas, rotondas, bandas rugosas, cambios de carretera,… cositas que cuando uno ve la amenaza en cualquier giro le hacen ser prudente, y Froome debe ir sobrado de eso.
Porque hubo un momento que pensamos que Wilco Kelderman podía hacer un “Dumolin” hasta que Froome puso las cosas en su sitio. Ojo con el holandés, que puede pisar el podio en Madrid si desmiente la leyenda del “mal día” de las promesas neerlandesas. Y ojo a Illnur Zakarin, que va creciendo y va en serio, como nunca lo demostró en una grande.
El liderato de Froome se asienta ahora en casi dos minutos sobre Nibali y el resto más allá. Sabe por eso el que va de rojo que no va a ser sencillo, le quedan dos tragos. Machucos, la contribución de Revilla a la Vuelta, muy suyos, de desniveles estridentes, como su personaje, y el Angliru, la cima en la que tuvo que remolcar a Wiggins para perder la Vuelta contra el incalificable Juanjo Cobo.
Froome va partido a partido y sabe que esto no ha acabado. Quedan trampas varias y la recta final de la carrera de Contador que tanto alborota…
Imagen tomada del FB de La Vuelta


