Ciclistas
Vingegaard en la Vuelta, sólo vale la victoria
No olvidemos que Vingegaard es un doble ganador del Tour en la Vuelta
Hace un par de años, Jonas Vingegaard pudo haberse llevado la Vuelta a España de no ser por aquella famosa escapada de Sepp Kuss.
En su momento pensamos que aquello había sido una decisión sabia, un gesto para mantener la paz dentro del Jumbo.
Pero con el tiempo quedó claro que no fue tan redondo: ese movimiento terminó acelerando la salida de Roglič —algo que tarde o temprano iba a pasar, con el danés creciendo a pasos agigantados— y dejó a un Kuss que, desde entonces, no ha vuelto a rendir al mismo nivel.
Ahora, el Visma necesita victorias.
Ganaron el Giro, sí, pero un equipo de ese tamaño, con la inversión descomunal que requiere mantener toda la estructura, necesita títulos de peso para justificar el gasto.
Además, con las dudas que siempre circulan sobre sus patrocinios y su futuro financiero, el retorno deportivo tiene que ser contundente: ganar el Tour o, en su defecto, otras grandes vueltas.
El Giro lo sacaron adelante con una estrategia milimétrica y porque Del Toro y compañía no tuvieron su mejor momento.
Pero aquí la historia es otra: Vingegaard llega como favorito absoluto.
Cualquier resultado que no sea su victoria sonará raro, casi improbable. Es, junto con Pogacar y Roglič, parte de ese trío que lleva dominando las grandes vueltas los últimos 3-4 años.
Y hoy, por estado de forma y confianza, da la sensación de estar un peldaño por encima.
El danés no viene solo: a su lado trae un equipazo.
Destacan Jorgenson y el propio Kuss, que si encuentra buenas piernas puede ser clave en la montaña.
Y los rivales parecen un punto por debajo: João Almeida se presenta como el que más puede inquietarle, y veremos hasta dónde llega Juan Ayuso, ambos precisamente segundos hombres del gran rival histórico de Jonas, Tadej Pogacar.
Pero aquí no basta con un podio.
El único favorito con cinco estrellas es él. Solo falta que el tiempo respete y no tengamos polémicas de neutralizaciones.
El recorrido importa poco: si Vingegaard está donde se le espera, lo normal es que la Vuelta acabe siendo suya.






Galego da área mindoniense
23 de agosto, 2025 at 1:28
Encadenar 2 Grandes Vueltas seguidas, y rindiendo a tu máximo nivel en las 2, es muy complicado. Ha habido gente que lo ha logrado hacer de forma exitosa, pero son más la excepción que la regla; y en muchos casos con al menos una de esas 2 Grandes Vueltas donde pudieron permitirse estar buena parte del tiempo sin tener que estar en su pico de forma. Y, si hablamos concretamente del doblete Tour-Vuelta, solo hay que recordar lo que le costaba a Chris Froome eso en la década pasada. Casi nunca era capaz de rendir en la Vuelta ciclista a España al nivel que lo hacía en le Tour de France (menos en 2014, precisamente porque abandonó la ronda gala durante las primeras etapas). Solamente en 2017 lo logró, precisamente en el año más flojo en cuanto a rendimiento de todos los Tours que ganó (y puede que peor también que 2012); lo que le permitió retrasar su pico de forma para luego estar en la Vuelta ciclista a España a su mejor nivel, tal y como se había visto en 2014 o en los años anteriores en le Tour de France.
Por lo tanto, eso de que Jonas Vingegaard es el favorito absoluto… yo no lo veo así.
Iban Vega
24 de agosto, 2025 at 8:40
ya no es solo que sea el mejor con diferencia respecto al resto, es que no le veo rival directo