Ciclismo
Vaya veranito de Mathieu Van der Poel
Pensando en los Juegos, Van der Poel sacrificó vagamente el Tour
La jerarquía es algo que se gana, concienzudamente, diariamente, paso a paso, gota a gota: Mathieu Van der Poel se la ha ganado en todos los sentidos, con el peso de su apellido y antecesores, pero también con el palmarés y con el simple hecho de darle al público lo que quiere.
En eso Van der Poel siempre ha sido un mago.
Pocos corredores tienen su magnetismo.
Desde que diera el fabuloso salto a la carretera, aquella primavera de 2019, cuando fue protagonista de todo lo que corrió y finalizó con esa Amstel.
Aquel Van der Poel corría mucho y todo a tope, al punto que se daban circunstancias como la del Mundial de Yorshire, cuando se vino abajo en plena ofensiva por el oro.
Decíamos entonces, ay este corredor, cuando aprenda a correr será incontenible, cuando mita y guarde con la certeza de que se reserva su mejor tiro para el momento idóneo.
Han pasado los años, y las temporadas de Mathieu Van der Poel son cada vez más exclusivas.
Hoy es un cirujano, que aúna en días muy concretos belleza y resultado, como hizo en Flandes y Roubaix este mismo año.
No gana, aplasta y deja sello, pero ese ciclista de hace cinco años, omnipresente es historia.
En la actualidad, se permite lujos como el ir al Tour a preparar otra cita.
El año pasado, le salió bien, a las dos semanas de acabar la grande boucle, fue campeón del mundo.
Hizo un Tour de perfil bajo, ayudó a Philipsen en algún sprint, entró en fuga algún día y poco más.
Este año repitió fórmula, las cosas no han salido igual.
Esta claro que si alguien puede permitirse ir al Tour pensando en otra cita, ese es Mathieu Van der Poel, pero incluso para él, el lujo nos parece excesivo, porque el riesgo no es pequeño.
Ha sucedido que ha finalizado el verano con la cuenta a cero, despotricando del Tour y sí, el resultado es.decepcionante.
En los Juegos Olímpicos no pudo con la pizarra belga, Van Aert le secó y Evenepoel se le fue.
Ahí acabó el imposible papel de Mathieu en la carrera olímpica, su “major” de verano.
Al final, ni Tour ni Juegos, y cierto, firmó una primavera de caporal, pero de él siempre se espera más, lo mejor.
Imagen: FB UCI – Zac Williams/SWpix.com





