Ciclismo antiguo
Un día con Federico Martín Bahamontes
Un recuerdo personal con Federico Martín Bahamontes el día de su fallecimiento
No tengo la estadística ahora mismo en la mano, pero hasta hoy Federico Martín era el ganador de Tour con vida más lejano en el tiempo.
Ciclista de otra época, escalador excepcional, lo que daría por haber visto uno así, Federico Martín Bahamontes nos deja en su último vuelo.
Ya había oído hace tiempo de su delicada salud, a los 95 años cualquier cosa se hace una montaña, un coloso como esos que el domó durante los años 50.
Hace poco hice un pequeño retrato del toledano que me valió curiosas respuestas e historias que, sin saberlas de primera mano, las podía imaginar.
En el balance de la vida de una persona pasamos todos por delante nuestra mirada y recuerdo, Fede fue, como dije, un ciclista único, increíble, su áurea de escalador eterno sigue incluso más allá del momento de su muerte.
No fue uno más, sin duda, el personaje muchas veces excedió la persona, dejando por el camino curiosas historias que hoy muchos que coincidieron con él seguro que habrán recordado.
DEP Federico.
Así fue mi paseo por Toledo, hace casi diez años, con un tal Fede Bahamontes
Nos espera lustroso en un lado de la estación de tren. Discreto, apartado, pero visible. “Venid por aquí, que es mejor” nos indica. Paga un café y nos ponemos en marcha. Cruzamos la zona ancha de Toledo, orillamos la excepcional fachada renacentista del Hospital de Tavera. “Mirad la puerta de Bisagra” nos indica. Llegamos a su peña, la Peña de Federico Martín Bahamontes.
85 años le contemplan, vino a este mundo en 1928. Es una leyenda vida, un testimonio físico de ese ciclismo, de esa España que vio los años 40, 50 y 60. Años pobres, tristes, grises, cochambrosos. Luce una insignia del Barça en la solapa, se enjuta en corbata morada, matices de cuadros. Hemos venido para un trabajo que en unas semanas, esperemos, verá la luz, pero la experiencia de estar frente a un mito no tiene por qué esperar a ser contada.
Abre un sobre, viene de Alemania.
“Como éste, varios cada semana” apunta con admiración. Es de un fan, le envía un kit de fotos y bolígrafo de pintura permanente.
Quiere que los firme para que de los devuelva.
“A veces hasta me ponen cinco dólares para los sellos de vuelta” puntualiza.
Éste no ha puesto nada. En su mesa de la peña, mientras trabaja en el libro de ruta de la Vuelta a Toledo, vigilante el Águila reposa a su espalda.
Al lado, en una estantería atestada de cintas de vídeo de VHS, vemos el libro “The Eagle of Toledo” que la saga Fotheringam, prestigiosa donde las haya, le ha dedicado para consumo del mercado anglosajón. Bonita edición, brillante lomo, tapa dura y alguna fotografía.
“Al parecer vuelvo a estar de moda”. Sonríe. Es cierto, convive con total naturalidad en la cotidianidad toledana. Es parte del paisaje del Zocodover, Alcázar y calle del Comercio, esa por donde asoma, siempre, el campanario de la preciosa catedral. “Qué tal Fede” le espetan a cada esquina, mientras nos enseña el local en el que tenía su negocio de bicicletas. Ahora lo ocupa un chino multiproducto. Puedes entrar en él y salir con cualquier cosa.
Rebate cada uno de nuestros argumentos sobre el ciclismo moderno. “Se lo he dicho a Contador, a Valverde,… os estáis cargando el ciclismo” repite porque para él esto no es ciclismo: pinganillos, tácticas, casas comerciales, dinero,… mucho dinero “eso que lo pudre todo” sentencia. Eso sin lo cual nada rularía, añadiría yo.
Este es Federico Martín Bahamontes y viene a coalición a este mal anillado cuaderno porque es una delicia oírle divagar, llevar la conversación a su territorio. Fino, esbelto, gusta de conocerse, pero directo en lo que le interesa.
Una leyenda vida, el testimonio oral de una época que se nos escapa de ser explicada en primera persona.
Vayan por Toledo y admiren su escultura camino del Zocodover…
Imagen: Bahamontes






Carolina
18 de febrero, 2014 at 17:56
Le conocí hace unos años en la salida de una carrera, me pareció todo un personaje.
Bonita foto!!
Galego mindoniense
8 de agosto, 2023 at 16:06
DEP Alejandro Martín Bahamontes