Ciclismo
Tour: Lo que propone Pogačar es inasumible
Más que de Pogačar, quiero hablaros del Tour de sus rivales
En días como hoy, permitidme no hablar de Tadej Pogačar, aunque sea imposible, pues acabaremos hablando de él, del mismo que lo hace por todo lo que podamos decir, opinar o comentar desde fuera.
Todo lo que añadamos es superfluo; no logrará explicar lo que nos hace sentir y transmite.
Estamos ante el ciclismo en mayúsculas, eterno, metido de lleno entre los mejores de la historia, ya ahora, sin duda, e incluso desde hace unos meses.
El esloveno propone ciencia ficción para el 99,9999999% de los ciclistas que componen el pelotón.
Propone un ataque a 45 kilómetros de meta, lejos de coronar el Tourmalet, pasa en solitario por La Mongie y exprime el tramo final hasta la cima, baja más rápido que nadie y tiene método para mantener el pulso durante los 19 kilómetros de suave pero matador ascenso hasta Gavarnie, uno de esos sitios que me han dicho que hay que conocer una vez en la vida.
No quiero decir nada más de Pogačar y prefiero ponerme en el sitio de sus rivales por pura empatía.
Jonas Vingegaard viene con una forma superlativa, avalado por unos datos en el Giro que, manteniendo un margen de mejora, eran ya excelentes.
Se le veía fino, angulado, con las venas marcadas. Le aguantó a unos 9 o 12 segundos durante un rato, pero la cuerda, como tantas otras veces, se terminó por romper.
El danés vuelve al guion del año pasado y del anterior, es decir, buscar las fisuras para atacarle y llevárselo a rueda, como en el Ventoux, en La Plagne o en La Loze el año pasado.
Que no se diga que no lo intenta.
Luego vienen los demás, tanta gente como mal avenida en la caza.
Florian Lipowitz, Juan Ayuso o Mattias Skjelmose van a tener que luchar con uñas y dientes por el podio ante corredores como Remco Evenepoel, tercero en 2024 y que en las grandes citas del año se ha instalado siempre en el grupo perseguidor de Pogačar.
También está Paul Seixas, que es un auténtico fenómeno solo por estar ahí, pero al que todavía le falta un hervor, algo completamente normal y por suerte lógico, ya que tiene 19 años.
Si Seixas estuviera ya al nivel de Pogačar, ¿qué coño le quedaría por hacer en el ciclismo?
Por último, emerge el que va a ser el cazador, la mosca cojonera.
Todos los mentados anteriormente van a tener a Isaac del Toro en disposición de acoplarse a sus cuitas y rebañarles el podio final.
Mal negocio para tanto capo.
Vivimos en un ciclismo tan dominado por uno solo y por su equipo, que el margen para los que no se llamen Pogačar o no corran en el UAE es estrechísimo.
No olvidemos que aquí se están jugando temporadas enteras.
Imagen: ASO/Pressesports/Bernard Papon








Galego da área mindoniense
9 de julio, 2026 at 22:18
Para mí; lo más criticable de los demás ciclistas de los demás ciclistas es que, no es que estén lejos de Pogacar, es que ni siquiera intentan competir contra él. Hoy se ha visto como, directamente, ya están compitiendo por el 3°lugar del podio; olvidándose completamente de los otros 2. Porque Pogacar y Vingegaard hicieron más de 40 kilómetros en solitario, desgastándose así continuamente, sin tener a nadie que les diese relevos y les permitiese «descansar» ahorrando unos vatios durante un tiempo. Sin embargo, en el grupo en el que iban Juan Ayuso, desde que se reagruparon con los 3 del grupo de Paul Seixas en el descenso del Tourmalet, eran como 8 o 9 ciclistas en total. Y, quitando Isaac del Toro, que por obvias razones no podía entrar a los relevos; los demás eran suficientes corredores como para, sincronizándose bien entre todos y dando relevos de calidad durante unos cuantos segundos antes de apartarse, ir recortando tiempo a Pogacar (o minimizando las pérdidas con este, al menos) e intentar pillar a Vingegaard. Pero, eso no lo que hicieron. Lo que hicieron es que entraban al relevo «por obligación», porque alguien tenía que estar delante, y se apartaban prácticamente al momento. Recuerdo que, pasando una curva, Juan Ayuso entró al relevo y; antes de que la curva siquiera terminase, ya se estaba apartando. Ni 5 segundos puede que pasase en total. Y no es algo exclusivo de Juan Ayuso, porque es que todos en ese grupo estaban haciendo lo mismo. Y me da igual si las fuerzas eran las justas o si estaban fundidos, como decían en la retransmisión, porque algo parecido se podría aplicar con los 2 que iban por delante después de que ellos estuviesen realizando básicamente una contrarreloj individual durante más de 40km. Pero, en ese grupo, al menos contaban con la ventaja de los números. No importa si, individualmente, Pogacar y Vingegaard están por encima, estos no pueden combatir durante tanto tiempo contra un grupo así de numeroso si se ponen a actuar como si fuese una contrarreloj por equipos (que, por número en total, tenían más o menos los mismos integrantes que un equipo al completo en ese grupo). Pero ellos renunciaron a toda colaboración. No siquiera los equipos que tenían a 2 integrantes, como el Red Bull o el Lidl-Trek, intentaron algún tipo de táctica en conjunto para ayudarse entre los 2 e ir tirando para delante. No, incluso ahí cada uno estaba tirando por su cuenta.
Si este escenario sucediese en las etapas de l’Alpe d’Huez, lo podría entender; pues ahí cada uno ya es conocedor de su posición en la general y más o menos hasta donde puede optar como mucho antes del final de le Tour de 🇫🇷. Sin embargo, siendo esta la 1°etapa de alta montaña, y quedando tantas etapas por delante, no entiendo porque se han resignado ya a batallar por el 3°lugar del podio y de la clasificación general de esa manera. Porque de Vingegaard llegaron a apenas 19 segundos. Y eso, a pesar de que la colaboración en el grupo estaba siendo bien justo. Entonces, ¿no sería mejor y más conveniente para todos los equipos y ciclistas ahí implicados (excepto para Isaac del Toro y Sepp Kuss), colaborar más estrechamente para pillar a Vingegaard; que no lo tenían tan lejos y estaba yendo en solitario por su cuenta, y así ya estarían peleando por la 2°posición de la etapa y también de la general? Porque ahora hay 45″ de distancia entre el 2° y 3° clasificado de la general, siendo que la distancia podría haber sido unos 20 segundos menos de otro modo; por lo que estarían todos con bastante más opciones de pelear por el 2°lugar del podio. Y, además de pillar a Vingegaard, si también pueden impedir que Pogacar les meta tanto tiempo; también vendría bien, pues nunca se sabe si este va a tener un «mal día» en lo que queda de Tour de 🇫🇷; algo así como Chris Froome cuando llegaban los Alpes en la última semana.
Y que conste que esto no solo lo pienso yo, pues las declaraciones de Evenepoel tras esta etapa van por la línea de lo que he escrito. Criticó a su compañero de equipo por no querer tirar ni un solo kilómetro, cuando en la Volta a Catalunya estuvo 30km tirando para él; y a los 2 del Lidl-Trek les llamó «chuparruedas» y que no entendía porque no se pusieron a colaborar, pues de otro modo podían haber pillado a Vingegaard. Vamos, es que es sentido común. Es más, es que si hubiesen alcanzado a Vingegaard, automáticamente ya podrían haber contado con su ayuda y también con la de Kuss; lo cual, sumado a Paul Seixas (que, según Evenepoel, parecía que estaba predispuesto a entrar al relevo) y Lenny Martínez, harían que fuesen 8 ciclistas tirando en total contra Pogacar en solitario tras más de 30 kilómetros tirando sin descanso. Y, por muy fuerte que estuviese Pogacar, él solo no iba a meter tanta diferencia a un grupo de 8 corredores ayudándose activamente. Diría que podrían haber quedado unos 30 segundos o incluso menos todavía de lo que lo hicieron al final de haber ejecutado está táctica, en mi opinión. Estaban a unos 2 minutos de distancia cuando empezaron el último puerto y, de haber colaborado desde el inicio y posteriormente pillado a Vingegaard, poco más habría subido esa diferencia creo yo. A lo mejor incluso, ni siquiera habría seguido subiendo, pues serían 8vs1 al fin y al cabo.
Ugeltroglodita
14 de julio, 2026 at 11:24
Totalmente de acuerdo Galego, pienso lo mismo. Un poco de táctica de equipo, de colaboración entre varios para que los dos gallos no se escapen tanto, etc.
Aunque es verdad también lo que dice el redactor, si después de desgastarse tirando cogen Kuss y Del Toro y los dejan atrás, la cara de tonto que se les queda es de aúpa.
Es complicado luchar contra estos equipos con esta concentración de estrellas.
Galego da área mindoniense
10 de julio, 2026 at 0:03
Y, por cierto, tras lo que ha perdido en esta etapa, Pidcock podrá luchar por el top 10 como mucho. El podio y el top 5 ya los tiene demasiado lejos.