Ciclismo
Tour: Es un golpe efímero, pero de Vingegaard
El primer amarillo de Vingegaard en el Tour es una excelente noticia
La contrarreloj por equipos que ha inaugurado el Tour de Francia en Barcelona no ha estado, por suerte, e los pronósticos, Visma era favorito, pero sinceramente me ha impresionado.
En el habitual juego de diferencias de cara al final de crono, nadie se atrevía a poner la mano en el fuego contra Tadej Pogačar en su eterno duelo frente a Jonas Vingegaard.
Sin embargo, el esloveno que llegaba con lastre a la base de Momtjuïc, una desventaja que no pudo remontar en el punto final debido a un UAE que se deshizo de forma inusual ante el sofocante calor barcelonés.
Pogačar no pudo evitar que su gran rival, Jonas Vingegaard, volviera a vestirse de amarillo en el Tour de Francia.
El danés no portaba la preciada prenda desde 2023, cuando la lució por segunda vez en el podio de París; ahora la recupera tras dos derrotas tan claras como dolorosas ante el líder del UAE.
Vingegaard tiene exactamente lo que viene a buscar gracias a un estado de forma insultante, que parece haber prolongado desde el Giro de Italia y que se define en su determinación, en una cara afilada y en una delgadez casi enfermiza.
Esta victoria, conociendo a Pogačar y lo picado que es competitivamente, no le habrá sentado nada bien, pero nos aporta un poco de luz y la certeza de que la resistencia de Visma puede ser notablemente mejor que la de ediciones anteriores.
No solo Vingegaard brilla de amarillo, también lo han hecho Piganzoli e incluso Kuss.
Los tres vienen de competir en el Giro y llegan a tope, aunque queda en el aire si serán capaces de mantener semejante nivel.
En 2023, Vingegaard estuvo cerca de sentenciar a Pogačar ya en la primera semana en los Pirineos; no lo logró de forma definitiva en ese punto, pero consiguió ganarle la carrera.
Esto supone una excelente noticia para quienes queremos que haya disputa, y se convierte en un aval definitivo para esta fórmula de contrarreloj por equipos.
Este formato entierra la vieja regla de que los cinco primeros corredores marcaban el tiempo del bloque; aquí, cada estrella tiene que dar la cara desde el inicio, sin que valga esconderse ni dar un paso al lado.
Hemos visto cómo han llegado las figuras.
Qué grande Filippo Ganna en los límites del rendimiento, cómo sufrió Juan Ayuso para seguir a Vacek, qué exhibición de Seixas o qué forma de no desconectar por parte de Isaac del Toro.
¿Cambia esto lo que viene de Tour?
Absolutamente nada, pero toca esperar a mañana.
El Tour vuelve a asaltar Montjuïc por una vertiente diferente a las habituales, y queda la sensación de que a Pogačar la espera se le va a hacer eterna.







