Alejandro Valverde
¿Qué habría ganado Valverde sin el Tour?
Incluso quemando cartuchos en el Tour Valverde sigue teniendo un palmarés top
En el carrusel de respuestas que los protagonistas del documental de Movistar van dando a la hinchada sobre alguno de los tópicos que rodean a los azules, la relación de Valverde y el Tour de Francia es un tema estrella.
Dan varias veces vueltas sobre la cuestión, de hecho el propio murciano, como en el palmarés que ha aumentado en Dauphiné, el ciclista con más cuota de cámara, habla de ello.
Es curioso como en los meses de la campaña del año pasado, desplazada por la pandemia, Valverde habla una y otra vez que no vuelve al Tour, sin embargo el tiempo que todo lo cura y todo lo cambia le ha puesto, finalmente, en la salida de esa grande que juró no volver a pisar.
En fin…
Todos, nos incluimos, hemos pensado siempre que un Alejandro Valverde con otro plan en el Tour, con ambiciones más allá del puesto y la general, en plan killer, habría amasado un palmarés irrepetible en la mejor carrera del mundo.
No creo que vayamos errados, quienes recordamos el Valverde de los primeros años, sabemos que aquel ciclista tenía una efectividad similar a la que hoy admiramos, por ejemplo, en el mismísimo Mathieu Van der Poel.
Era un killer, mataba en las cumbres, pero también en sprints, a velocistas de primer orden, lo hacía con naturalidad y una voraz ambición que le convertían en infinito.
Eso en el Tour, por que el resto de la campaña, era un fijo en los podios, como lo fue durante unos años Peter Sagan.
De hecho fruto de esos años, incluso con uno de sanción, está muy por encima de las cien victorias, un escalón que es “hall of fame” en ciclismo.
¿Qué podría haber ganado Valverde de no haberse dedicado al Tour?
Yo creo que más, bastante más, haciendo aún más abultada esa cifra, pero esto es como el cuento de la vieja.
Decir que tendría siete u ocho Liejas, que habría asaltado San Remo, que se habría hecho un experto en Flandes… todo eso está bien, pero no es tan sencillo.
Las carreras hay que correrlas, e incluso los que salen como favoritos incuestionables purgan sus penas -esta primavera pensamos que iba a ser una merienda para Van der Poel-, eso añadido a que el palmarés de Valverde deja pocos resquicios, es un bagaje tremendo, con una calidad y cantidad fuera de toda duda, ganador en todos los terrenos y con su parcela clasicómana centrada pero bien representada en las Ardenas.
Lo que hemos dicho muchas veces, lo repetimos, a tres semanas que el Tour se ponga en marcha, Valverde pasa, pasó y pasará de los estadísticos, en su forma de entender este deporte entra el corazón como no sucede en otros.
Para él su Andalucía, Murcia y Valencia pesaban más que San Remo, es un hecho constatable, igual que Flandes le llamó de aquella manera, a pesar de su genética dada a poder con cualquier terreno ante el experto que se le cruzara.
En el documental de Movistar recuerda Courchevel, y cómo se la limpió al tejano, recuerda al podio, como una guinda a su carrera, el Tour le llama, el Tour le pone y quizá por todo eso, por haber hecho casi siempre lo que le pide el cuerpo, esté durando tanto.





