Chris Froome
Chris Froome ya no está para ser líder en el Tour
La realidad se impone a las ilusiones de Froome en el Tour
Poco a poco sabemos de los ochos, o al menos por dónde apunan, que van a ir al Tour de Francia en poco más de diez días, sabemos el ocho del Bora, con Peter Sagan y Wilco Kelderman, y también que Chris Froome no será el líder del Israel, ese honor recaerá en Michael Woods.
Con la cautela que todavía ofrece el tiempo que queda para el Tour, que el capo de Israel haga este anuncio, que Froome no está para liderar el equipo, es suficiente motivo para pensar que la ansiada recuperación de un ciclista que cae bien a todo el mundo o se alarga sin fecha o sencillamente es imposible.
Al optimismo que se vendió al inicio de año, se le fueron añadiendo motivos y razones que han desembocado en esta situación.
Que Chris Froome se descolgara en los puertos de la Vuelta a España del año pasado era normal, que fuera doblado en el Dauphiné, no, era un síntoma claro que esa recuperación no iba a llegar a tiempo para el Tour, el ansiado quinto Tour, que mucho me temo nunca va a celebrar.
En una carrera cargada de retos, de montañas imposibles, Froome se impuso el de llegar con opciones a este Tour, una cosa es la ilusión y el trabajo diario que seguro ha desempeñado con una entereza admirable, y otra la realidad.
Su tiempo se acababa y él mismo ya lo admitió cuando se borró del equipo británico de los Juegos Olímpicos, pero la bola se ha hecho grande, e imparable.
Para quienes se han preocupado por su abultado salario, Israel confirma que éste no se vincula al Tour, es decir que Froome en este equipo está haciendo mucho más que competir.
Está claro que no está para disputar, pero ello no le quita relevancia ni ojos que le sigan, de hecho su entrada en el Israel le da seriedad y contundencia a la apuesta de este equipo, que sale de arcas privadas, por el ciclismo.
Se acaba de confirmar que Froome va al Tour, no está en él desde hace tres años
De hecho todas las veces que lo ha competido y llegado a París, desde 2012, ha acabado en el podio, cuatro veces primero, una segundo y otra tercero.
Esta estadística debe valernos para recordar este ciclista como uno de los más grandes que hemos visto, que no le hace ascos a coger una bicicleta y ponerse a rodar, respeto máximo por él, incluso ante la increíble hipótesis que prepare la Vuelta en el Tour.
Imagen: FB de Israel Start Up Nation






