Ciclismo
Tour 2022: ¿La mejor última semana?
La última semana del Tour 2022 llega con la carrera en un momento dulce
No nos podemos alegrar nunca por la caída de un ciclista, menos de un tío que me cae muy bien, me dejó admirado como admitió su derrota en el Giro 2016, pero es cierto que el abandono de Steven Kruijswijk es una noticia que, en términos deportivos, abre mucho lo que pueda suceder en la última semana del Tour 2022.
A saber, porque la baja del neerlandés, sumada a la de Roglic, deja un boquete importante en el núcleo del mejor equipo del Tour.
Una de las imágenes más geniales del Galibier fue esa de Pogacar con cuatro Jumbo a rueda, entre ellos Roglic y el mentado Kruijswijk.
Pues bien, esa instantánea no la vamos a tener en los Pirineos.
En menos de 24 horas dos ciclistazos dejan con el marrón a Jonas Vingegaard, con el danés estrenándose en estas lides y Pogacar apretando por detrás.
Si la igualdad de ambos ya la hemos visto en Alpe d´ Huez y Ménde, ahora el factor equipo también se iguala, al punto que un mal paso de Vingegaard no va a tener vuelta de hoja.
Pogacar lo sabe, en UAE son conscientes de que en la debilidad del equipo puede empezar la reconquista del Tour, cosa que no veo sencilla, siguen siendo más de dos minutos, pero estoy en el convencimiento que, la brutal segunda semana en Alpes, entre ritmo y calor, tiene que pasar factura y deparar sorpresas en el tramo final de la carrera.
Me temo que para Vingegaard esta semana final puede ser un trámite eterno hacia el sello del Tour 2022, en Ménde ya vio cómo se las gasta Pogacar, que le probó a inicio y fin de carrera, de diferentes maneras, sacando punta una guerra de nervios brutal.
No estamos ante los Pirineos más duros, los kilometrajes siguen siendo ridículos, pero aquí hay en juego la corona del Tour en el ambiente más achicharrante jamás visto.
Leo muchos comentarios sobre Pogacar y las opciones que le da la crono, yo la verdad es que no veo tanta superioridad del esloveno en la crono.
Si hace una semana hubiéramos puesto nuestros dineros en la casilla de Pogacar y los habríamos perdido ¿haríais lo mismo con el danés?
Al margen de ellos dos y sus cuitas lejos del resto, la lucha por el podio está preciosa, con gente que muchos dimos por amortizados, pero hete, ahí están.
Me encanta ver a Geraint y Bardet a este nivel a seis días de acabar el Tour, aunque si el francés no atacar al galés, creo que el ganador del 2018 lo tiene en la mano.
Pero que no se despiste, Nairo y Gaudu no andan lejos y la crono final obliga a tomar riesgos.
¿Veis lo que provoca una crono de 40 kilómetros?
Que haya necesidad de movimientos, riesgo y en definitiva, espectáculo.
Un peldaño por abajo, me temo que quedan las migajas del top 10.
Enric Mas dice que si habrá explosiones, que si el calor jugará a su favor, que si le encanta, pero omite dos cosas.
Que los de adelante están muy lejos, el podio a unos siete minutos y que para que él tenga opciones deben fallar muchos, más cuando a Enric no se le ha visto tan superior, al contrario.
Luego están los “infiltrados” Meintjes y Pidcock que le han desplazado hacia abajo de la forma más “antinatural” posible, filtrándose en escapadas.
Está bien que Enric venda la moto y esas cosas, pero su “operación podio” pasa por tantas variables que verle en él en París necesita de combinaciones ahora mismo imposible de predecir.
Imagen: A.S.O./Pauline Ballet





