Ciclismo antiguo
Pero qué Tour nos espera
Con Matthews ganando la etapa, el Tour de los dos capos promete
Fenomenal etapa del Tour de Francia con final en Ménde.
Este Tour es un premio y lo disfrutamos cada día, dando valor a algo que yo siempre he apreciado mucho, las escapadas de gente top y su resolución.
Ahí ha quedado para los anales la llegada de hoy en Ménde, una escapada llena de ganadores de etapas en grandes, de monumentos, de líderes, hasta de Louis Meintjes, que amenazaba en progresar en el top 10.
Michael Matthews ha apostado la vida a ganar una etapa en el este Tour y ahí la tiene
Dice que su carrera está llena de altibajos, de momentos complicados, de regresos dulces y decepciones amargas.
Hoy le ha tocado regresar, a lo grande, ha sido un par de veces segundo, superado por los fenómenos Pogacar y Van Aert, escarmentado de tal manera, que no quiso esperar a llegar todos juntos al muro final.
Armó el ataque, arrastró a Luisle y Grosstcharner, tomó una ventaja decisiva ante la contra de Bettiol y logró una etapa brutal.
Grande Michael.
Trazada la línea sobre la lucha por etapa, vino la pugna por la general
Y aquí tuvimos dos episodios, dos que reflejan lo que estamos viendo, una lucha sin cuartel entre los dos mejores de la carrera.
La salida de la etapa, a 180 kilómetros de meta vio un ataque de Pogacar que no tuvo resultado, Van Aert mediante, pero que, a juicio de Jalabert, demostró que Vingegaard anda con los nervios a flor de piel.
Llevar a un tío como Pogacar a la espalda tiene que ser tremendo, te quita el sueño y hasta el apetito.
Una sensación de inestabilidad constante, fatal para portar el amarillo y pensar que ya lo tienes hecho, por mucho que la ventaja parezca buena.
Dice Contador, otro que nunca gustaba tener detrás, que con ese movimiento, dos Jumbo se quedaron cortados.
No es relevante, sobre el papel, pero sí ofrece pinceladas de cómo está el paisaje.
La historia en Mendé fue la de un quiero y no puedo de Pogacar
La versión pesimista habla de Vingegaard muy fuerte, la optimista que las fuerzas entre ambos están muy igualadas y años luz del resto.
Yo me agarro a la segunda, porque en la igualdad puede haber sorpresa y no porque quiera que gane uno u otro, sí porque el Tour está precioso.
Imagen: A.S.O./Pauline Ballet





