Elia Viviani
La cara de Elia Viviani
Pocos corredores tienen la expresividad de Elia Viviani
La presión en los sprints del Tour de Francia es notoria.
Pocas ocasiones, en medio de etapas locas, corridas a cuchillo, ritmo total y la montaña asomando por el horizonte.
Una cuenta atrás que pone en cada volata la sensación de una espada de Damocles sobre la cabeza de cada ciclista.
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Esta jornada de Albi, rota en mil pedazos, con líderes quedados por el camino, diferencias que seguramente ni Alpes ni Pirineos garanticen, nos ha dejado un sprint de un nivel sublime, casi agónico como colofón.
De Wout Van Aert lo hemos dicho todo, o casi todo, su triunfo es merecido para quien apuesta a todo.
Se ha merendado en un sprint a Ewan, Matthews, un corredor que nos encanta pero pólvora mojada, Sagan y Viviani, Elia Viviani.
Lo comentamos el otro día cuando Elia Viviani ganó su primera etapa en el Tour, una etapa que cuelga de la misma pared que sus etapas en Vuelta y Giro.
Un corredor que, por lo que sea, no atrae como los velocistas que tenemos de cabecera.
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Esos Kittel, Greipel y Cav, un día sí, tres no, que llenaban de lustre y admiración las cabeceras y los timeline.
Viviano ha roto mil moldes, barreras, pero no acaba de dar en la clave.
Y es un ciclista que no esconde, que no deja nada en las piernas, que corre como siente, y siente como sufre.
En la llegada de Albi, la ciudad rosada vio una de las caras de decepción más notables de los últimos tiempos.
Nos percatamos al cruzar los corredores la meta, en la repetición.
Ook de moeite om te tonen: de blik van @eliaviviani. ???? @sporza #TDF2019 @deceuninck_qst pic.twitter.com/SUNdDpHEpQ
— Joris Malfroot (@JorisMalfroot) July 15, 2019
Viviani mira desolado Van Art: “No puede ser”.
Esto es así en ciclistas que acostumbran a no dejar nada en el plato por acabar la jornada vacíos de mente y cuerpo.
Como aquella Wevelgem que vio suya y se la rebañó Sagan, subió al podio lloroso.
Su cara paga, se suele decir, y este corredor es un tipo cuya entrega es un cheque en blanco en cada sprint, incluso en aquellos en los que se ve inferior y acaba segundo.



