Ciclismo
Sobre la neutralización en la París-Niza
No estoy seguro que la neutralización de la etapa de París-Niza fuera la mejor solución
Déjà vû ayer en la París-Niza con la neutralización de la carrera en medio de un diluvio y granizo, con restablecimiento de la marcha kilómetros después.
Yo sé que es imposible tener el mejor plan para cada situación, el ciclismo es un deporte en movimiento por el territorio con todo lo que ello conlleva, pero es que por más que veamos situaciones similares cada año, no hay manera de saber qué se va a decidir ni qué camino tomar.
Al mismo tiempo que diluviaba sobre la carrera hacia el sol, caía la de Dios en la Tirreno, y durante muchas horas además, quizá no con la misma intensidad y peligro que en Francia, pero caía.
En una se sigue, en la otra se para, algunos se suben a los coches, algunos, y otros siguen en un descenso helador.
No sé, son esas situaciones que nunca acabas de entender con ciclistas, como Pavel Sivakov, ofreciendo imágenes increíbles intentando calentarse sujetándose a las motos de la carrera antes de que se reanudara la competición.
Aunque proseguir no se consideró que fuera peligroso, que los ciclistas fueran a muy baja velocidad en bajadas largas con ese frío haciéndoles les hizo perder la sensación en las manos y los frenos.
Las condiciones fueron tan duras que Steff Cras tuvo que abandonar debido a la hipotermia.
En circunstancias similares el pelotón se cargó una prueba de la Challenge de Mallorca, no hubo opción a neutralizar el tramo peligroso y luego seguir, en París-Niza la gente decidió competir hasta el final.
El desenlace ya lo sabemos todos, João Almeida superó a Vingegaard en los últimos metros en un día agrio para los Visma, pero el camino hasta el mismo fue tremendo, es terrible que nos veamos en una igual cada poco, cada año por estas fechas y no se sepa qué hacer porque la confluencia de intereses de todas direcciones deja en vía muerta cualquier solución previsible.
En un deporte como el ciclismo que se interesa tanto por la imagen que da estas cosas siguen pasando, y mucho me temo que seguiremos en la misma, mientras en aficionado “cafetero”, que es quien se pasa horas frente a la tele, aún se pregunta qué diantres pasa ahí dentro para que nunca se dé una imagen coherente y fiable, alejada de las especulaciones y de la sensación de que unos pocos imponen su conformidad al resto.
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters



