Ciclismo
Sepp Kuss, ambiciones más coherentes
Ganar etapa en el Giro, el gran objetivo de Sepp Kuss
Sepp Kuss nunca ha sido un corredor de declaraciones incendiarias, pero su análisis siempre encierra esa lucidez del que sabe lo que es ganar una grande desde dentro.
El de Durango lo tiene claro: Tadej Pogačar no es invencible.
Aunque admite que el esloveno corre con la alegría de un niño y una ambición voraz,
Kuss sostiene que la clave para derribar el mito reside en la creatividad táctica y en la búsqueda incesante de ese momento de debilidad que, por remoto que parezca, todo ciclista acaba teniendo.
Para Kuss, el plan de Visma-Lease a Bike no cambia por mucho que Pogačar haya dominado los últimos 24 meses.
El estadounidense enfatiza que, si bien en un final en alto el esloveno parece inalcanzable si llega bien colocado, la obligación del equipo es entrar en cada carrera con la convicción real de que se le puede batir.
No es fe ciega, es una cuestión de estrategia: desgastar, inventar y forzar situaciones donde la lógica individual del más fuerte se vea superada por el bloque.
En este 2026, el rol de Kuss vuelve a ser el de “el cartero”, ese gregario de lujo que siempre entrega el paquete en la cima.
Su temporada está marcada a fuego por el apoyo a un Jonas Vingegaard que buscará el doblete Giro-Tour.
Kuss defiende la apuesta del danés, argumentando que el Giro puede servir casi como una concentración en altura competitiva que le permita llegar al Tour con menos presión mental.
Pero más allá del servicio a su líder, Sepp guarda una bala en la recámara para su propio palmarés.
A sus 31 años, tiene un objetivo personal entre ceja y ceja: ganar una etapa en el Giro de Italia. Es la pieza que le falta para completar el trébol de victorias en las tres grandes, un hito que solo Tyler Farrar ostenta en el ciclismo estadounidense.
Historia viva, gregario incansable y, sobre todo, un analista que se niega a aceptar que el guion de las carreras ya esté escrito por la dictadura de Pogačar.



