Ciclistas
No puede ser un error que Sepp Kuss ganara la Vuelta
Sepp Kuss decide dar un paso al lado en el liderato de Visma
El otro día comentamos que los objetivos de Sepp Kuss para el nuevo año parecen reorientarse hacia su rol habitual: escalador para terceros, trabajador incansable y uno de los mejores gregarios del pelotón.
En la presentación del equipo neerlandés Visma (que, por cierto, podría no incluir a ningún ciclista local en el próximo Tour de Francia, algo que genera malestar en un país con tanta tradición ciclista), no se destacó demasiado al ganador de la Vuelta 2023.
A pesar de haber ganado una gran vuelta, Kuss mismo se encarga de restar importancia a su logro, recordando que su papel principal es otro: ayudar a sus líderes a ganar.
Fue fundamental en 2023, tanto en el Giro de Italia como en el Tour de Francia, donde apoyó a Vingegaard.
Sabemos lo que pasó en la Vuelta a España, donde el equipo priorizó mantener la armonía interna antes que arriesgarse a un conflicto entre sus líderes.
Es cierto que algunos consideran que esa decisión pudo ser un error, pero no comparto esa idea.
Para Kuss, ganar la Vuelta fue un premio enorme, un reconocimiento merecido para un gregario que tantas veces se ha sacrificado por sus líderes, siendo decisivo en los momentos clave.
Darle ese triunfo, especialmente cuando los otros dos puestos del podio ya estaban asegurados para el equipo, es una decisión que habla de la superioridad y unidad del Jumbo-Visma.
Es verdad que lo logrado por Kuss en 2023 puede ser difícil de repetir.
Estar en tan buena forma durante tres grandes vueltas en un mismo año y, además, ganar la última, es algo excepcional.
Quizá haya tocado techo, pero eso no le quita mérito.
Ganar una Vuelta a España nunca puede ser un error; al contrario, es un honor que lo coloca en la lista de campeones históricos.
Como vimos en la presentación de la Vuelta, con sus 90 años de historia, entrar en esa galería significa formar parte de los grandes, y también es un reconocimiento a la labor de los gregarios.
Ciclistas como Kuss, que se sacrifican por sus líderes y son fundamentales en los momentos decisivos, merecen que su esfuerzo quede en la historia y si se ve en el palmarés, mejor que mejor.




Adrián
5 de febrero, 2025 at 13:14
Hombre, gracias. Menos mal que alguien coincide conmigo. Aunque Roglic o Vingegaard estuviesen en forma para ganar aquella vuelta, por una vez Kuss se mereció que el equipo corriese para él. Y nada que decir
Gabriel
6 de febrero, 2025 at 9:10
La única razón por la que ganó Kuss fué porque para Jumbo Visma era más importante el hito de ganar 3 grandes con 3 corredores diferentes… Algo muy complicado de batir. Lo correcto hubiera sido ser honestos y dejar que en las últimas etapas cada uno llegara donde sus fuerzas lo llevasen. No había otro corredor peligroso próximo. Así se cargaron a Roglic e hicieron creer a Kuss de ser lo que no es, un líder. Pésimo ejemplo de gestión…