Opinión ciclista
¿Por qué no conviene tener prisa con el relevo del ciclismo español?
El relevo del ciclismo español no será ni mejor ni peor, será diferente
Hay ciertos vicios que el ciclismo, por muy diferente que no creamos, hereda de otras muchas cosas.
Cuando el balance y la reflexión se hacen envueltos en una bandera, se suelen perder detalles y cosas por el camino.
Detalles y cosas que nos hacen errar el tiro.
Mirad qué nos ha pasado esta semana cuando hemos rescatado un post sobre Miguel Indurain…
No cabe añadir más comentarios.

Viene esto a cuento sobre dos de los chavales que más esperanzas centran de cara al futuro inmediato del ciclismo español.
Ambos son jóvenes y aunque en equipos diferentes, buenos amigos.
Hablamos de Marc Soler y Enric Mas.
El primero, Marc, es un chaval cincelado muy al gusto del Eusebio Unzue de siempre.
Se está haciendo poco a poco, lento, pero seguro, sin prisa.
Si fuera esto nueva cocina, diríamos que a baja temperatura.
Despierta unanimidad sobre un futuro brillante, y yo creo que es correr mucho.
Marc Soler tiene sus perlas ya en el camino: esa última etapa de la París-Niza, la crono del Tour…
Pero atribuirle el peso de relevo me parece excesivo, más cuanto se debate de un entorno de competitividad extrema.
Vemos chavales como él crecer de forma rutilante, pero crecer.
Y en ocasiones en la ceguera del relevo, nos olvidamos que Marc Soler no corre solo.
Poco más o menos decir de Enric Mas.
Su final de Vuelta a España fue tremendo, sí, pero también el perfil consumido que lucía.
Es muy complicado que Enric Mas pudiera pesar menos en el final de Vuelta.
Y eso significa, en resumidas cuentas, que estaba al límite de todo.
No quiere decir eso que no tenga margen, pero si es jovencísimo, pero sí que “piano piano”.
Enric Mas viene de la escuela de Contador, a diferencia de la de Unzúe, ésta se distingue por explotar antes.
Pero una cosa es explotar rápido y otra mantenerse.
La obsesión por el relevo del ciclismo español se debe abordar sin banderas, sin pasión, y sí desde la perspectiva que relevo habrá, ni mejor ni peor, simplemente habrá…




