Mundo Bicicleta
Las caídas no se pueden evitar pero sí minimizar
Las caídas son parte del juego ciclista, minimizarlas una obligación
¿Cuánto de nosotros hemos tenido alguna caída en nuestra vida de ciclista?
Diría que todos
Y es que en este deporte las caídas forman parte de la vida diaria.
Raro es el día que no escuchamos que algún conocido se ha caído.

Rodar muchas veces en grupo supone una tensión extra de la que no estamos acostumbrados.
También esos días de invierno donde la humedad de la noche deja las curvas de los puertos mojadas o incluso heladas y convierte la carretera en una pista de patinaje.
Bien es cierto que todos estos factores siempre van estar ahí, pero es posible minimizarlos, parándose a pensar qué hacer para evitarlos.
Aquí os vamos a echar un cable…
Algunas claves para esquivar las caídas…
Lo primero, los neumáticos…
Es uno de los puntos mas importantes de nuestra bici .
A veces por querer ir de “racanos” compramos los más baratos que se ponen a nuestro paso, donde la banda de rodadura y la carcasa son de muy mala calidad y encima lisos, sin ningún dibujo ni relieve que drene el agua.
Aconsejo buscar un término medio, no hace falta pagar un dineral por un tope de gama.
Por una media de 40€, encontramos en el mercados neumáticos de muy buena calidad que nos darán un buen “gripp”.
Los tenemos además en medidas cada vez mas anchas, desde 23 a 28, pasando por el gran estándar de casi todas las bicis, que vienen montadas a diá de hoy en 25
Seguimos por los frenos…
Un buen ajuste, un tacto limpio y directo, las fundas en buen estado, los cables sin deshilachar.
Todo esto es importante.
Por menos de 3€ tenemos un cable nuevo y muchas veces apuramos hasta que esté totalmente destrozado.
Al igual que las pastillas, ¿cuántos de nosotros hemos creído que las pastillas son eternas y van a durar toda la vida?
Aunque veamos pastillas que parecen no desgastarse nunca, hay que saber que la primera señal del desgaste aparece cuando goma está como cristalizada.
Muchas veces esa goma queda caducada por desuso o por los cambios de temperatura entre el invierno y el verano.
Según dónde guardemos nuestra bici se puede acelerar este proceso.
Un compuesto de goma blanda nos ayudará a tener mejor frenada en todas las condiciones.
También un ajuste de la maneta, donde el dedo pueda encogerse unos 90 grados.
Hay que evitar frenadas bruscas.
Y en el momento de la caída, pensar en la técnica…
Entrando en materia cuando es imposible evitar la caída y estamos “volando” literalmente hacia el suelo, si la caída es frontal y por encima de la bicicleta, lo normal y por instinto es estirar los brazos en su totalidad.
Pues bien para evitar daños mayores deberíamos coger fuerte el manillar con los brazos y meter la cabeza hacia dentro, haciendo una rotación completa sin soltar el manillar.
Lo que viene a ser una “voltereta” de toda la vida.
Si no fuera posible en este caso, en el momento del impacto los brazos deberían estar cruzados dibujando una” X ” los codos a la altura de los hombros, y evitar así un impacto directo en el rostro y la protección de órganos vitales como el corazón y los pulmones
Primer momento…
… ya en el suelo
Cuando la caída es la típica “saca clavícula”, cuando en plena curva perdemos la total adherencia del neumático delantero y besar el suelo es cuestión de segundos, hemos de buscar que el recorrido de nuestro cuerpo sea el menor posible, por lo tanto en vez de quedarnos rígidos y tirar la columna hacia atrás, debemos hacer en este caso lo contrario.
Llevando nuestro cuerpo hacia delante lo mas rápido posible para reducir la distancia del impacto y éste sea menor.
Intentar no apoyar la mano en el suelo para así evitar posible rotura de muñeca, codo o lesiones más graves.
Aquí os dejamos un pequeño video para que os ayude a llevar todo esto a la práctica…
Son tres cosas, importantes, unas para minimizar el riesgo, otra para amortiguar el golpe.
Saber caerse es también parte del oficio ciclista, casi tan importante como levantarse a continuación.
Imagen tomada de FB de Strade Bianche




