Tadej Pogacar
Que Pogacar no deje de ser Pogacar
El calendario 2024 de Tadej Pogacar nos trae de cabeza
Lo dije varias veces, y celebré cuando le dieron el Vélo d´Or, Vingegaard se merecía este galardón porque había sido capaz de ganarle el Tour dos veces además al mejor ciclista del mundo, a Tadej Pogacar, quien sin la mejor carrera en su palmarés en 2023, piensa en cómo la va a recuperar en 2024.
Una cábala en la que muchos pensamos y le damos vueltas.
¿Qué hará Pogacar en 2024?
Dónde queréis ver a Pogacar batiéndose como sólo él hace en 2024???
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) October 18, 2023
Hace unas tres semanas hicimos esta pequeña encuesta que acompañamos de un post en el que dejábamos claro que si una cosa interesa a la gente es el Tour de Francia.
Y ojo, porque el perfil de seguidor de este mal anillado cuaderno tanto en redes como el que frecuenta el lugar suele ser muy friki, del gusto de las clásicas, los sitios míticos, Flandes, la primavera y esas cosas.
Ello no quiere decir que prescinda del Tour, no por Dios, pero que contempla el ciclismo como algo de 10 meses que merecen la pena ser seguidos.
Dicho esto, hecho este inciso, a Pogacar se le acumulan las faenas para el 2024 y cada día leemos algo nuevo que le puede interesar.
Es un peaje claro para un corredor que ha roto muchos esquemas mentales que teníamos establecidos y asentados desde que veíamos ciclismo, esquemas que dictan que un ganador del Tour no puede optar a Flandes y Roubaix o viceversa.
El tema es que Tadej Pogacar tiene todo el calendario, creo que sin excepción, en su punto de mira y dentro de sus posibilidades, con única duda de Roubaix, que creo superaría si se prepara bien.
Y es ahí donde reside el problema, porque el chavalín va cumpliendo años y en su afán de derribar muros siguen surgiendo retos, como el de ir al Giro, asaltar el oro olímpico y mundial -ojo que ya tiene medalla en ambos-, correr dos grandes el mismo año o recuperar la corona del Tour.
Todo eso es posible para él, cierto, pero al mismo tiempo podría condicionarle en su objetivo de dominar la primavera como lo ha hecho este año, ganando París-Niza, Flandes, Amstel y Flecha del tirón, y siendo decisivo en San Remo.
Y eso es lo que me temo puede pasar en 2024, que Pogacar se pierda en un mar de objetivos que encaminen su preparación lejos de los escenarios en los que nos ha hecho disfrutar tanto este año.
En el fondo, por eso, no perdáis de vista que Pogacar tampoco compite tanto, han sido 49 días de carreras, de ellos 21 sólo en el Tour, el tema es que cuando se pone un dorsal luce tanto, que cada carrera parece contar el doble en la mente del aficionado.





