Ciclismo
Milán-San Remo: Pogacar se acerca a la gloria, pero no la toca
La progresión de Pogacar en la Milán-San Remo es su aval para soñar
Tadej Pogacar ha podido con casi todos lo que se ha propuesto en su carrera pero Milán-San Remo se resiste.
El año pasado firmó un ejercicio algo histórico: ser el primer ciclista en ganar dos grandes (el Giro y el Tour), otros tantos monumentos (Lieja y Giro de Lombardía) y el Mundial de Ciclismo en menos de medio año.
A pesar de estos logros impresionantes, hay una carrera que se le resiste a Pogacar: la Milán-San Remo. Esta será su quinta oportunidad para conquistarla, un dato curioso si consideramos que en otros Monumentos ha conseguido la victoria a la primera o en su tercer intento, como fue el caso en la Lieja-Bastoña-Lieja o el Giro de Lombardía.
La Milán-San Remo es la única de las clásicas que no está en su palmarés, a pesar de ser una de las más prestigiosas.
Esta prueba tiene un recorrido diferente, con subidas no tan duras como las que Pogacar suele dominar, lo que la convierte en un desafío aún mayor para él.
“La más fácil pero la más difícil” me recordó una vez Eduardo Chozas.
El año pasado, Pogacar terminó tercero, su mejor resultado hasta el momento, pero para él eso no es suficiente.
Esta vez, está decidido a cambiar esa historia y hacerse con su primer triunfo en este Monumento.
El plan de Pogacar para este año es intentar romper la carrera lo antes posible, bien en la subida a la Cipressa o en las rampas finales del Poggio.
De hecho, se ha hablado de la posibilidad de atacar en la Cipressa o subirla en menos de nueve minutos, lo que sería un golpe de efecto para descolgar a sus rivales antes del sprint final, algo que no sucede en esta carrera desde 1994.
A pesar de que la Milán-San Remo no es una carrera diseñada para un especialista como él, Pogacar ha mostrado en varias ocasiones que disfruta con los retos.
Enfrentará a sprinters en su mejor forma, como Mads Pedersen, Jasper Philipsen y Jonathan Milan, quienes son grandes amenazas si la carrera llega a decidirse al sprint.
Además, este año será el primer cara a cara entre Pogacar y Mathieu van der Poel, quien también es uno de los grandes favoritos para llevarse la victoria.
Y ahí meto también a Filippo Ganna.
Aunque la Milán-San Remo no es la carrera que más le favorece, Pogacar tiene un historial impresionante en las clásicas más importantes.
Ha sido dominante en la Lieja-Bastogne-Lieja y el Giro de Lombardía, donde está a un paso de Fausto Coppi.
Su talento y versatilidad lo hacen un ciclista casi invencible en cualquier terreno, pero aún le falta esa victoria en San Remo, un triunfo que le permitiría unirse al exclusivo grupo de ciclistas que han ganado cuatro Monumentos diferentes.
Si Pogacar consigue finalmente la Milán-San Remo en 2025, alcanzaría un hito histórico y se consolidaría como uno de los mejores de la historia en las clásicas.
Solo le quedarían igualarse con las tres grandes leyendas belgas, Eddy Merckx, Roger de Vlaeminck y Rik van Looy, quienes han ganado todos los Monumentos en algún momento de sus carreras.
Sólo le quedaría Roubaix, de la que no sabemos si estará o no, aunque en el equipo tienen claro qué hará.



