Ciclistas
La apuesta de Pogacar en la historia
Que Pogacar se llevará 80 kilómetros en solitario rompió el límite
Lo dije el otro día, y aunque suene redundante, Pogacar hizo lo que hizo en Strade Bianche, porque no era fácil.
Atacar a más de 80 kilómetros de meta, en una clásica de las importantes del World Tour, sea monumento o no, es algo que no hemos en los últimos veinte años.
La cifra viene refrendada por el mismo Philippe Gilbert.
Changement intéressant dans ces statistiques, qui sera le premier à passer la barre des 100km? pic.twitter.com/pDHeoa0Ft5
— Philippe Gilbert (@PhilippeGilbert) March 4, 2024
Los récords están para superarse y Pogacar parece en disposición de dejarlos todos atrás
Me encanta que sea el valón quien refleje esta cifra, pues deja atrás su victorión en Flandes, hace siete años.
Os acordaréis de aquella jornada, cuando Boonne y cia pusieron el grupo en fila en la capilla y Gilbert no esperó a nadie, ni a Sagan, ni a Naesen ni a un enrachado Van Avermaet para abrir un hueco ya imposible de resolver.
Ese día, como Pogacar el sábado, Gilbert se metió en nuestra memoria, ataviado con la preciosa tricolor belga en una cabalga récord en el ciclismo reciente, una cabalgada que el esloveno ha dejado 25 kilómetros atrás.
Poner el listón a ochenta de meta puede parecer una mera estadística, pero no es cualquier cosa es poner un escalón más a ver quién lo lleva hasta cerca o más allá de los cien, la misma distancia a la que Boonen empezó a destrozar los grupos de Roubaix en 2016.
Claro que Tom llevó compañía hasta el final.
Cuatro años antes, el mismo Tomeke había la París-Roubaix a más de 50 de meta.
En las tres cabalgadas récord hubo otros tantos factores en común.
Gilbert, Boonen y Pogacar se armaron de valor supremo para lanzarse a tal aventura, eso es cierto, pero también sabedores que tenían corredores por detrás que podían cubrirles y en un momento determinado condicionar la caza.
En ese sentido se unía la fortaleza de los protagonistas con que su guardia pretoriana estaba para vigilar las espaldas.
Van Baarle cuando ganó en A Través de Flandes lo hizo por margen estrecho y sin muchos compañeros atrás, mientras que Evenepoel en Donosti se impuso por aplastamiento.
Ahora la pregunta es saber quién se atreverá a atacar para ganar a más de cien de meta, yo pondría la mano por el mismo Pogacar, aunque la obra me parece carísima.
Quien quiera hacerlo, ahí tiene los números, muchas cosas deben confluir, y no sólo la fortaleza de quien se atreva.





Deté Suiss
6 de marzo, 2024 at 1:30
Fue una gesta gigantesca, pero el ciclismo como cualquier otro deporte necesita que haya competencia. La actitud conformista, cabizbaja y desorganizada de los de atrás no ayudó nada al espectáculo. Deberían mirar a Vingegaard y otros para inspirarse. Quizá no fuera batible de todos modos, pero podían haber hecho mucho mucho más.