Ciclismo
Pico de las Nieves desde Ingenio: no es una subida, es un reto
La Pasadilla es el tramo que define el Pico de las Nieves como la subida más dura de Europa
Hubo un tiempo en el que corrió la leyenda de que en Gran Canaria se encontraba la subida más dura de Europa. Hablamos de una ascensión que rivalizaba con las grandes ascensiones del continente, con el Angliru, con el Tourmalet, con esas paredes de los Dolomitas italianos.
Marcaban en el mapa la gran isla continente, ponían el dedo en el centro, en el Pico de las Nieves, casi 2000 metros, la gran atalaya de Gran Canaria. Hacia ella iban varias rutas y carreteras, cada una con su dureza y singularidad, pero ninguna con los desniveles y porcentajes que surgían desde la carretera que subía desde el municipio de Ingenio.
Si ponemos el inicio en la misma playa, en la de El Burrero, nos sale un puerto monstruoso, durísimo, para las mejores piernas sobre la bicicleta de casi 29 kilómetros de subida y 1937 metros de desnivel salvado.
Una ascensión de Tour de Francia o más, con tres tramos más o menos marcados: el primero de unos 12 kilómetros sostenidos entre el 6 y 8%, luego un segundo, al atravesar La Pasadilla, tremendo, de unos 7 kilómetros y desniveles encadenados de dos dígitos y luego el asalto final al Pico de las Nieves, tras algún descansillo, los últimos 7 kilómetros con alguna que otra trampa para acabar de dejar tostado al ciclista.
Un reto, incluso para el ciclista profesional
Dicen que las subidas pueden ser de muchas maneras, pero para el ciclista más o menos entrenado, todas son asumibles. El problema viene cuando las rampas se van a los dos dígitos, e incluso por encima del 20% en algunos tramos. Entonces la subida para a ser un reto, incluso para los mejor preparados.
Bart, nuestro amigo de Free Motion Bikecenter, conoce bien el terreno. Esta vertiente es la más corta de las rutas al Pico de las Nieves, pero sin duda la más dura.
El tramo en cuestión va de La Pasadilla a Cazadores con varias rampas que se van al 20%. “No es fácil, créeme” dice Bart. “Algunos le llaman “la Pesadilla”, es muy dura, no da descanso pues hasta aquí son 23 kilómetros antes del pequeño descenso hasta Caldera de los Marteles”.
Lo define como un “bonito reto, incluso para los pros”.
En los puntos más empinados se puede tardar 10 minutos por kilometro y son unos 5,5 kilómetros los más exigentes. Se alternan 18 y 19% antes de una chicane brutal al 22%. “Hay que tomarla por fuera” nos dice con un paisaje abrumador a nuestros pies, la grandeza del océano y el pequeño llano de la franja oriental de la isla encajado en el horizonte.
Usar un 34 x 34 no es descabellado
Y un consejo: “No hay que comer mucho el día de antes”.
Para que os hagáis una idea del vagar por estas pendientes, cumplir los 27 kilómetros que hay desde la costa puede llevar dos horas y media.
Está todo dicho.






