Ciclismo antiguo
Pantani en 5 esenciales
Nadie enchufó al personal como Marco Pantani
Cumplidos veinte años de su pérdida, es un buen momento para darle cinco brochazos al personaje de Marco Pantani, como nos dejaría Miguel Soro en una de las paredes del Cap Negret.
Ahí vamos a Marco, a la izquierda del Chaba, de perfil, mirando al horizonte en una de las mejores etapas que recuerdo de siempre, aquella que le encumbró en Les Deux Alpes.
Ese Tour del 98 sólo tuvo una luz: Marco Pantani.
Sentimientos contrariados
Este pequeño homenaje no persigue la grandilocuencia, ni la lágrima sencilla, como otros tantos recuerdos que le han llegado al Pirata de gente que, en su día, le giró la espalda.
Hablar de Marco Pantani no es sencillo, pocos ciclistas nos levantaron del sofá como él, pocos, muy pocos, nos hicieron soñar tan alto, pocos elevaron el arte de escalar de pie a su nivel.
Le tocó lidiar con la peor época de este deporte, lo más podrido y nauseabundo del ciclismo.
¿Él fue víctima? pues no sé hasta qué punto, pero aceptó jugar, es un hecho y jugar en aquellos años era ir muy duro.
Marco Pantani hizo todo lo “necesario” para ganar, y ahí van luces y muchas sombras, sin embargo ello no me impide admitir que como él no he visto a nadie más.
Aquella tarde en Madonna di Campiglio
Cuando le echaron de aquel Giro por hematocrito alto era obvio que levantar cabeza de aquello iba a resultar imposible.
Roto y fuera de la carrera que dominaba a placer, en su mejor instante de siempre, se fundió el talento del mejor escalador visto jamás.
Con el tiempo se supo que su hematocrito estuvo en el 60% tras aquel famoso atropello compitiendo en la Milán-Turín.
Jugó, como veis, muy fuerte y su vida acabó de forma prematura, sintiéndonos tentados de pensar y decir: “Un juguete roto“.
Irresistible escalador
Pero reportadas las miserias quiero ir al fenómeno que nos dejó sin palabras tantas y tantas tardes.
Marco Pantani fue el ciclista más espectacular en mucho tiempo cada vez que la carretera miraba al cielo.
Tenía dos o tres machas más, que me niego a pensar que fueran solo por el dopaje y sí fruto de un talento brutal y arrollador.
Sus rivales miraban para otro lado cuando agarraba el manillar de abajo y se disponía a abrir gas.
El último doblete
Ahora que todos hablan de la opción de Giro-Tour de Pogacar, a Marco Pantani le cupo el privilegio de doblar un reto tan complicado como que nadie lo iguala desde entonces, y han pasado más de 25 años.
En su haber, conseguir aunar dos grandes así en un entorno hostil para su perfil de ciclista, pues se enfrentó a grandes croners, Zulle y Ullrich, en una época en que las cronos eran larguísimas.
¿Una carrera? Aquella etapa de Aprica
Ese día Marco Pantani dio el gran salto, el acceso directo a la fama, cuando se midió de tú a tú con Miguel Indurain y acabó por hacerle claudicar en una de esas etapas que quedan para siempre.





