Nairo Quintana
Nairo Quintana y la dificultad de las grandes carreras
La París-Niza no tiene nada que ver con los Alpes Marítimos como vemos con Nairo
Hace unas tres semanas, Nairo Quintana nos deleitaba en los Alpes Marítimos con una victoria redonda y contundente.
Recordadlo, aunque parezca que haya pasado mucho, lo tenemos a la vuelta de la esquina de nuestra memoria, Nairo atacando en los aledaños de Niza descolgando a Pinot y dejando atrás al líder Wellens para renovar su maillot amarillo.
Nos preguntábamos entonces cómo le iba a ir a Nairo en París-Niza, si iba a llegar en la misma condición y cuán irresistible sería su reprís en montaña.
Pues bien, con la mitad de la carrera hecha, vemos que Nairo sale de la crono con casi dos minutos perdidos con los chicos del Jumbo Visma que hacen de la carrera hacia el sol su corrala.
El balance es doloroso, si tenemos en cuenta que Nairo ha perdido todo este caudal de segundos en dos momentos.
El primero en la jornada inaugural, cuando Laporte aceleró y Roglic & Van Aert decidieron ir con él, y el segundo en una crono de trece kilómetros en el que le ha caído más de un minuto respecto a los amarillos, una auténtica losa.
Siguen los problemas de este corredor en el test individual cuando le recordamos cronos honrosas en sus primeros años de Movistar.
Por medio de estos dos instantes, hemos visto a un Nairo espléndido, una vez más, en los abanicos, pequeño como es, entre ciclistas gigantes, guardando su plaza y rodando siempre delante.
Pero incluso este ímprobo esfuerzo no le sirve para calmar la hemorragia de segundos que cae en su contra.
Y es que esto es el World Tour, cualquier cosa, cualquier nimiedad te envía a la cola del grupo
Nairo afronta las jornadas de montaña y media montaña, similares a la que se llevó en los Alpes Marítimos, con una desventaja que es una losa casi imposible de remontar, pues a los Jumbo, que parecen intratables, se les unen otros rivales.
Por eso cuando nos emocionemos en febrero proyectando lo que pueda ser en marzo, va bien recordar esto y pensar que una carrera como la París-Niza parece que la corran mayores ante los chavalillos que compiten en las anteriores.
A Nairo, ahora mismo, le queda la opción de renovar su etapa en la jornada reina, como hace dos años, cuando también perdió el tren de la general en la primera parte de la semana.




