Ciclismo
Mundial contrarreloj: Lo de Iván Romero no es histórico, es lo siguiente
Este oro de Iván Romeo tiene que ser el click en una carrera que venía con inercia
El otro día en el podcast, dando vueltas sobre el mundial, ya nos apuntó David García que España se volvía con más de una medalla del mundial de Zúrich.
Su apunte no sólo se basó en un nombre, fue transversal y apuntó varias opciones.
Iván Romeo ya se ha colgado el oro, en una contrarreloj, tantísimos años después de José Iván Gutiérrez en los inolvidables Mundiales de Verona.
Hace 25 años de aquello.
Ver a un ciclista español ganando una crono se ha convertido en un lujo que últimamente nos ha proporcionado Juan Ayuso, pero verle triunfar en la modalidad en categorías inferiores, es otro nivel.
Mirad el tiempo que ha pasado desde el anterior oro para valorar la victoria de Iván Romeo.
Su crono ha sido perfecta, dando carrete a los rivales en los dos primeros tercios y desplegando un poder brutal al final.
Las diferencias del tramo definitivo hablan de un ejercicio perfecto sobre la bicicleta y el mojado asfalto zuriqués.
Su desempeño al final, manteniendo el tono en un trozo en el que sus rivales se vinieron abajo, fue de matrícula, una crono inmaculada de menos a más, sacando partido ese motor que sólo el World Tour te proporciona, logrando estirar la sonrisa hasta la llegada del último corredor.
Para quienes le vemos evolucionar hace tiempo, creciendo desde la osadía de atreverse a correr siempre desde adelante, con su cercanía y espontaneidad con la gente, éste es un premio que sabe a gloria, porque el chaval tiene don de gentes pero clase y calidad a raudales.
Sólo verle rodar, acoplado, lo dice todo.
Tras ser prota el año pasado en Glasgow, en una gran actuación colectiva de los españoles, esto es el paso definitivo, la guinda de la victoria a una temporada en la que ya había dado el paso adelante, mostrando carácter, motor y calidad, rompiendo el molde, aprendiendo desde adelante.
Un maillot irisado tiene que ser el cambio de paso esperado, aunque no lo vaya a lucir más que en el salón de su casa, pues ya sabéis lo que sucede con estas prendas, queda en los almanaques y, cómo no, en el corazón de un corredor que se suma a la pléyade de buenos ciclistas que España saca no en cantidad pero sí en calidad.
Mejor arranque de mundial, imposible.
Imagen: FB UCI – Simon Wilkinson/SWpix.com





