Ciclismo de carretera
Movistar & Enric Mas salieron a jugar… y salió bien
El fin de temporada de Movistar deja claro que en el equipo había calidad suficiente para mantenerse
No es la primera vez que hablo del final de temporada del Movistar Team y de que forma la necesidad de mantenerse en el World Tour le ha empujado a cambiar el plan y la forma de correr.
El Giro della´Emilia ha sido la guinda a un ciclo de resultados y puntos que han venido a refrendar que este equipo necesitaba un calambre, la necesidad de cambiar el paso respecto a los dos primeros tercios de temporada.
La forma en la que Enric Mas se mete en la disputa de la carrera, como gesta el ataque final y acaba por dejar atrás a Tadej Pogacar, el coco de los cocos, es el aval que venimos tiempo comentando.
Lo decía ayer mismo, hay que arriesgar, hay que hacer la carrera desde adelante, hay que picar piedra y no correr como si fueras el favorito, cosa que además no lo son.
Vaya cambio de guión para los amigos de Enric Mas en twitter, aquí se le ha pegado caña, pero sin entrar en el insulto ni menosprecio, el cambio de tono ha sido tan brutal como la sorpresa que nos ha dado en la cima de San Luca.
Y aunque muchos crean que no, me alegro, y lo digo de verdad.
Que Movistar perdiera la plaza en el World Tour me parecía un locura, un desastre y así se lo hice saber a gente del equipo no hace tanto.
Ha hecho falta esa carencia de seguridad y acomodo para ponerse las pilas.
Al sprint que Enric Mas lanzó con sus puntos en la Vuelta a España se le añadieron las plazas de los garantes del calendario B, desde Lazcano a Gonzalo Serrano, pasando por Cortina y Aranburu.
El equipo ha pasado de ser monocorde, de correr como hace veinte años, a moverse en todos los escenarios, a pisar todos los tablaos y demostrarse que sí, que había madera para ello.
La forma de competir de Valverde y Enric en estas clásicas italianas de final de curso es lo que siempre había querido ver de los azules.
Esto no es un tema de presupuesto, es cuestión de mentalidad y plan, como han demostrado otros equipos más pequeños y con menos historia pero mucha más hambre, dígase DMT, Wanty y Alpecin, escuadras que no han sabido lo que significa la palabra agobio en esta historia.
Ahora cunde una pregunta entre la hinchada: ¿esta historia les empujará a cambiar la forma de correr en el futuro?
Yo no pongo la mano en el fuego, creo que el cambio les ha valido las dos cosas que mueven cualquier estructura en este negocio: ganarse el cariño de la afición y mantener la categoría.
Pero esto ha sido ahora, estas semanas y no sé si ya hasta finales de temporada, otra cosa será la siguiente y cuando vuelvan los objetivos “serios” para el equipo.
Si algo queda de este “romance”, que sea, al menos ver a Enric disputar las Árdenas y esas cosas…






sllore
3 de octubre, 2022 at 9:08
A Movistar le pierde lo que siempre le perderá: la afición española y latina, poco entendida, y que en consecuencia infravalora las clásicas y sobrevalora el Tour, Giro y Vuelta. Bueno, eso, y una forma de competir en esas grandes vueltas que lo han convertido en un equipo antipático. Solo hay que recordar a la tricefalia, o cómo ha corrido siempre Valverde, o cómo se ninguneaba a Nairo Quintana, siguiendo por repetidos sucesos de mal ambiente de equipo como el de M.A López, Marc Soler o Richard Carapaz.
Iban Vega
3 de octubre, 2022 at 12:40
lo has retratado con nítida fidelidad
ARTURO
3 de octubre, 2022 at 12:25
Personaje!! En el giro escribiste todo lo contrario. Movistar Team te está dando cancha y lo triste es la gente que te ríe las gracias
Iban Vega
3 de octubre, 2022 at 16:27
la gente lo ve tan claro como yo