Ciclismo antiguo
Una rareza llamada Miquel Poblet
Miquel Poblet fue el primer ciclista moderno de España
Se le llamó rara avis, una excepción, una cosa rara, fuera de la norma, todo eso y otras cosas que hablaron de su singularidad, pero Miquel Poblet, visto con los ojos de ahora, podríamos decir que fue el primer ciclista moderno de la historia de España, ese corredor que contemplaba el deporte de la bicicleta más allá de la montaña, la cuesta y la agonía del paso de las etapas, haciendo fortuna en el dorado italiano y abriendo el palmarés en carreras que habrían de pasar muchos años para tener un sucesor de nombre y apellido de este lado de los Pirineos.
Con Miquel Poblet tuve la suerte de compartir buenos momentos, no fueron muchos, pero sí afables y cargados de cariño, como aquel homenaje que su pueblo el tributó hace más de veinte años en una jornada cargada de nostalgia y emoción sobre el divino calvo.
Hoy, mirando su palmarés, descubrimos su grandeza en triunfos y emociones: 20 etapas en el Giro de Italia, 33 en la Volta cuya general ganara dos veces, las mismas que luce la Milán-San Remo en su palmarés.
Entre sus singularidades, sin duda aquel Tour de 1955 que empezó y acabó ganando.
En Dieppe, donde los aliados habían buscado una cabeza de playa una década antes, Poblet abrió la carrera batiendo con solvencia a Louis Caput.
27 años contemplaban a aquel español que sprintaba bien, en medio de la dualidad Loroño-Bahamontes, el sucesor de los pequeños Trueba, y dando brillo a la historia española en el Tour que ya tenía un nombre en el podio, el de Bernardo Ruiz.
En la jornada final, Poblet cerraría el Tour como lo había empezado, ganando, esta vez en solitario por delante de un tal André Darrigade.
Hoy Miquel Poblet no sólo pone el nombre al pabellón de su pueblo, Montcada i Reixac, también lo hace en el velódromo de Horta que un día espero ver cubierto para traer aún a más estrellas de la pista.
Esa zona, en la Vall d´ Hebrón de Barcelona, está trufada de simbolismo ciclista, al lado están los jardines de Mariano Cañardo, el primer ciclista en ganarse la vida con la bicicleta a tiempo completo en España.
Cañardo no era catalán pero como si lo fuera, por lo mucho que caló aquí, y se pudo considerar un predecesor del bueno de Miquel, pues Mariano era un poderoso rodador, ancho y fuerte que parecía más un armario belga que un flacucho escalador español.





