Alejandro Valverde
Alejandro Valverde en San Remo
Sólo Alejandro Valverde podía ir a San Remo para preparar Flandes
Quizá muchos no os acordéis, pero hay imágenes de esas que se mantienen frescas por mucho que pasen los años.
En 2005, recuerdo que el joven prodigio, entonces del Illes Balears, recién fichado del Kelme, Alejandro Valverde en la Milán-San Remo.
Bajando el Poggio, el murciano tenía un helicóptero centrado en su figura, siguiéndole por el pelotón, conscientes de que ahí iba un favorito.
Lo que podría ser una bonita relación con el primer monumento del año quedó en eso y poco más.
Inexplicablemente, para los de fuera, Alejandro Valverde nunca se encontró a gusto en la Milán-San Remo.
Sí, ya sabemos que durante el campeón del mundo evitaba Italia, pero también hubo otro ciclo en el que no tenía problema en correr en la bota y disputar lo que surgiera.
Alejandro Valverde ha corrido seis veces San Remo, las ha acabado otras tantas
En los tiempos recientes llegó en el grupo delantero en 2015 y 2016.
Nada más.
El motivo no cabe más allá que en el ciclista y su entorno, y esas elecciones de calendario que muchas veces generan más debate fuera que dentro del ciclista y su círculo.
Si Alejandro Valverde brilla en San Remo quizá deba tomar el librillo de Vincenzo Nibali, que fue el de Fignon, Chiapucci, Jalabert, Kelly y Bugno, entre otros.
Adelantarse al Poggio y cruzar los dedos para que prodigios bajando como Alaphilippe, Sagan o Kwiatkowski vacilen dos segundos en seguirte.
Está claro que San Remo no es la mejor clásica para Valverde, pero haberle visto en la pugna más de un año no hubiera sido descabellado.
Ni él pareció nunca por la labor, ni su equipo tampoco, el mismo que lleva a Betancur fuera de forma un año y otro.
El motivo para ir de Milán a San Remo no es otro que poner fin a la ausencia desde el UAE Tour y afinar de cara al Tour de Flandes.
De los 290 kilómetros de San Remo a los 260 de De Ronde va el trecho necesario para tener el fondo que el monumento flamenco requiere.
Nosotros además de celebrar por ver el arcoíris en foros de prestigio, seguro que con los rivales siguiéndole con el rabillo del ojo, también esperamos que el Valverde sin presión y despojado de objetivos dé la medida que otras veces dio en circunstancias similares.
Una visión sobre lo acontecido en la Het Nieuwsblad femenina
A veces, los mejores resultados llegaron al campeón del mundo cuando menos se imaginaba o cuando casi ni se lo planteaba.
Con todo sólo él podía ir a la Classicissima a preparar De Ronde.






