Ciclismo
Mikel Landa, sin Tour
Sin Mikel Landa, Soudal volverá su rol de cazar etapas en el Tour
Mikel Landa se queda fuera del Tour de Francia 2026.
La frase, seca y cortante, cae como un jarro de agua fría sobre esa afición, a veces ciega, que siempre espera ese chispazo de genialidad, ese ataque eterno que desafíe la lógica de los vatios y los pinganillos.
El ciclista había fiado su suerte al Tour de Suiza, planteando la ronda helvética como una auténtica reválida, un examen de aptitud definitivo para calibrar si su cuerpo estaba listo para la exigencia máxima de la Grande Boucle.
Sin embargo, las carreteras han evidenciad que Landa no ha logrado alcanzar su mejor versión, la finura clave para pelear con garantías en la carrera más importante del mundo.
Es una noticia dura que nos priva de un tipo impredecible, que tantas veces hemos lamentado no ver más arriba pero que arrastra pasiones.
Soudal, sin Evenepoel, mira ahora a Paret-Peintre, Merlier, Stuyven y Van Baarle.
Volviendo sobre Landa, sabíamos que el reto era mayúsculo y que el tiempo apretaba, pero la cruda realidad del asfalto ha terminado por imponer su dictado estricto.
Suiza iba a ser el termómetro y el mercurio simplemente no subió lo suficiente, dejando claro que forzar la maquinaria en el Tour de Francia sin el golpe de pedal óptimo habría sido inútil.
La decisión de no acudir, por dolorosa que resulte para el espectador y para el propio corredor, demuestra también un ejercicio de realismo.
En el ciclismo de hoy en día, y en el de ayer, no se puede ir al Tour a ver qué pasa ni a buscar la forma sobre la marcha; la exigencia desde el primer kilómetro es brutal y presentarse sin las máximas garantías es una invitación al sufrimiento estéril.
Nos quedamos sin el Landismo en julio, sin esa ilusión colectiva que se enciende cada vez que la carretera se empina y el alavés asoma en los puestos de vanguardia.
¿Habrá Landismo en la Vuelta?
Sin Remco Evenepoel en Soudal, poco o nada ha podido brillar Mikel Landa, quien hace dos años fue top 5 en el Tour.
Otro puesto notable en una lista de plazas nobles en la grandes vueltas, lo que pasa es que esta ausencia en el Tour parece un punto de inflexión.
Ahora toca digerir la ausencia y esperar que este paso atrás sea el impulso definitivo para buscar nuevos objetivos en lo que resta de temporada, aunque el vacío que deja en la línea de salida de la ronda gala sea, ahora mismo, imposible de llenar.






