Ciclistas
Matteo Jorgenson, el mejor plan B para el Tour
Al progreso de Jorgenson sólo le falta el examen del Tour
Ocho segundos nada más salvaron a Roglic de otro deastre el último día de una vuelta por etapas del prestigio del Dauphiné, ocho segundos que son pocos pero suficientes para explicar lo mucho, muchísimo, que esta creciendo Matteo Jorgenson, a quien en tres semanas todos queremos ver en el Tour.
Hace unos días, Sepp Kuss admitía que casi mejor que Jonas Vingegaard estuviera presto para la mejor carrera del mundo no fuera que le tocara dar el paso adelante.
A Sepp Kuss creo que el liderato, aunque se viera con una Vuelta en sus manos, le sigue quemando, y tenerlo en el Tour debe exceder todo.
No sé si Matteo Jorgenson firmaría esa sentencia, no creo que el americano quiera un papel “gregario de lujo” para el Tour, incluso a sabiendas que cuando fichó por Visma éste iba a ser su “casi” seguro papel.
Claro que el año avanza y lo que ha crecido Jorgenson estos cinco meses de competición es una barbaridad.
Todo lo que Matteo vislumbraba en Movistar lo está cumpliendo en Visma pero a cámara rápida, todo lo que hacía bien de azul, lo hace super bien de amarillo.
El Dauphiné es ota muesca más.
Matteo Jorgenson ha crecido hasta ser el ciclista perfecto para el 100% del año.
Rinde en clásicas, en carreras de primavera, en la previa del Tour y ahora veremos si también en éste.
El año pasado Jorgenson cuadró Tour de escapadas y búsqueda de una victoria parcial.
Es valiente y tiene motor, pero a veces se viene muy arriba, como en el Puy de Dôme o como cuando su equipo lo lanzo en la Het Niewsblad este mismo año.
Esta vez por eso el cuento cambia.
Jorgenson llegará al Tour como ganador de París-Niza y subcampeón de Dauohiné, en sendas citas se ha medido con Remco Evenepoel y Primoz Roglic, a ambos les ha mojado la oreja.
El Jorgeson que pisará la salida de Florencia en unos días es un candidato a cosas importantes en el Tour.
Incluso con Vingegaard en la partida, pues en el fondo sobre el danés penden muchas incógnitas.
Imagen A.S.O./Billy Ceusters




