Ciclismo de carretera
La torpeza del vídeo de Aleix y Purito
Orbea ha tenido que pedir perdón por el vídeo filtrado de Aleix y Purito
Ya tenemos el primer incendio en las redes por alguien que se la ha jugado a Aleix Espargaró y Purito Rodríguez filtrando un vídeo que, incluso sacado de contexto, es complicado de tragar.
Hace un tiempo, el responsable de marketing de una marca me admitía la necesidad de darle un librito de instrucciones y un curso de mínimos a cada embajador que ficharan.
Una cosa es la gente que arrastre esa persona, por sus méritos sociales o deportivos, o simplemente por que cae bien, y otra que ese embajador te acabe metiendo en un lío.
Lo decimos por el vídeo de ámbito privado -digo privado por que así lo califica uno de sus protagonistas, Purito Rodríguez- que ha trascendido en las redes sociales del mentado Purito y Aleix Espargaró, haciendo coña sobre lo poco que cobra no sé quién y lo mucho que ganan ellos.
Purito, repito, ha salido al paso diciendo que ese vídeo forma parte de lo privado.
Entendiendo esto como una auténtica putada de no sé quién, debería saber quiénes se hacen pasar por amigos y acaban filtrando estas cosas, lo cierto es que el contenido de ese vídeo atenta de forma muy directa contra los valores que Purito ha defendido toda la vida como propios, además de adquiridos en su entorno.
De Aleix no hablaremos, por que más allá de los incendios que causa en las redes, con mitad y mitad, mitad de seguidores, mitad de haters, tampoco tenemos el gusto de seguirle o conocerle.
Otra cosa es la reacción de marca que les patrocina, Orbea, y las disculpas que a la vista de los destrozos ha tenido que pedir en twitter.
Si el contenido del vídeo, por muy privado que sea, choca directamente contra los valores que Purito ha puesto por bandera, no digamos ya contra los de Orbea, una marca cimentada en el espíritu cooperativo, con raíces hundidas en la historia de trabajo y esfuerzo de la cuenca del Deba, con orígenes en en 1840, como bien pudimos narrar una vez.
Ese vídeo es un golpe a la esencia de una empresa que está en su derecho de apostar por la política de embajadores que le plazca, incluso corriendo el riesgo de que el incendio se descontrole.
Por esa gracieta, la gente identifica a Orbea por las banalidades que suelta Aleix y le ríe Purito y no por el trabajo que actualmente desarrollan con la Fundación Euskadi, en la reedición del sueño de acabar teniendo un equipo vasco en el Tour.
Y es que al final, ser una cara conocida, con seguidores e impacto no sólo es eso, poner el jeto y que te rían las gracias, hay detrás una responsabilidad que a veces dudo tenga presente.
Como ya lo hemos visto otras veces.
Otra cosa es que, cuando opinas sin fanatismos, ni te dejas llevar por lo primero que te viene a la cabeza, también sienta mal -“estás en tu derecho de opinar, pero…”- y una crítica se entienda como un ataque, cuando en el fondo, lo que nos entristece es que estas cosas pasen.
El vídeo será muy privado, robado me aseguran, pero gasta una frivolidad tope de gama y que al final haya tenido que salir la marca a pedir disculpas denota la torpeza del mismo.





Xavier
2 de febrero, 2021 at 9:55
Cuál es el vídeo y dónde se puede ver?
Iban Vega
2 de febrero, 2021 at 13:40
Está en las redes sociales, es sencillo localizarlo