Ciclismo
La Strade Bianche se hace mayor
Más kilómetros en la Strade Bianche que sobrepasa holgadamente los 200
Una de las mejores cosas de la cuesta de enero es que en el horizonte asoman las clásicas, las grandes de un día, ahí a finales de febrero con la Het Nieuwsblad y la Strade Bianche, una semana después, esta vez el 2 de marzo y con más kilómetros.
Leemos que la Strade Bianche de 2024 pasa sobradamente los 200 kilómetros, llevando el GPS hasta los 215, casi treinta más que el año pasado.
No es poco, pues a ello se le suman tramos de gravel, doblando las subidas a Colle Pinzuto y Le Tolfe, antes del ya mítico pasaje hacia Il Campo di Siena.
Strade Bianche por encima de los 200 kilómetros, algo que muchos reclamaban, algo que pone de relieve la importancia de una cita que quiero resumiros en 5 puntos.
La segunda gran cita del gran calendario
Lo que antes era patrimonio exclusivo de la Het Volk, hoy Het Nieuwsblad, hoy se va a Siena y la Strade Bianche, donde el aficionado del ciclismo pone tanta o más atención que puede otorgarle a la apertura belga.
Benoot, Alaphilippe, Van Aert, Van der Poel, Pogacar y Pidcock son sus últimos ganadores, y lo son en una carrera que no llega ni a los veinte años de historia.
Seguimos por el siempre recurrente debate sobre los cinco monumentos
Aunque no se discuta, a nadie se le escapa lo arbitrario de ese calificativo y lo cerrada que parece la lista.
Pues bien, cada año, la Strade Bianche oposita a ser el sexto monumento del ciclismo y seguro que algo escucharemos y leeremos al respecto.
Para mí, que la carrera sea un show es lo principal, que se le considere o no monumento, allá cada cual.
El tercer punto habla de algo que los italianos han sabido hacer muy bien: Vender y poner en valor el paisaje de la carrera
Es brutal el carisma que han alcanzado las vistas que regala la Toscana en esta carrera, acuñando además esas estampas de pelotones lanzados y como empujados por una columna de polvo tras ellos.
La palabra que define la Strade Bianche
Relacionado con esto, figura la introducción de una palabra tan sencilla como «sterrato»
Lo que sería arena en castellano, aquí es «sterrato», una superficie que ha triunfado al punto de poner de moda un nuevo tipo de bici y una legión de gente que ves por los caminos.
Al adoquín de toda la vida, le ha salido un rival férreo y joven con algo tan simple como un camino de tierra que si llamas sterrato pasa a ser épico.
Y la última, la inspiración de la Strade Bianche para el resto del ciclismo
Desde que surgiera de aquella cicloturista, L´Eroica, casi todas las carreras -incluidas las grandes vueltas- han metido sterrato en su recorrido y, no sólo eso, la Strade ha sido por ejemplo el espejo para competiciones como la Clásica de Jaén.






Manel
30 de enero, 2024 at 20:04
Habrá que ver la participación, que se supone será de lujo, aunque los que corran Paris-Niza, por una cuestión de coincidencia en el espacio-tiempo, no correrán.
Ojo a Van Aert, mi favorito para esta edición deluxe.