Según Rasmussen Rabobank nunca tenía que haber dejado el ciclismo
Entre las reacciones que yo creo más morbo nos despertaba con la vuelta de Rabobank al ciclismo profesional, sin duda que la de Michael Rasmussen ocupa un lugar de privilegio.
Como sabéis Rabobank, una de las marcas más emblemáticas de los tiempos recientes, regresa este año al pelotón tras más de una década larga de ausencia.
Su retorno será como patrocinador del equipo Visma, es decir vuelve a casa.
Esta decisión marca un giro importante, ya que Rabobank se había retirado en 2012 tras el escándalo de dopaje de Michael Rasmussen, quien en 2007 estaba a punto de ganar el Tour de Francia, pero fue expulsado debido a controversias de dopaje, acabando aquel Tour en la cuenta de Alberto Contador.
Este incidente, junto con el escándalo de Lance Armstrong poco después, hizo que la marca decidiera alejarse del ciclismo para evitar más daños a su imagen.
Sorprendentemente Rasmussen, quien vivió de cerca esos momentos, opina que Rabobank nunca debió haberse ido.
“El ciclismo es una herramienta de marketing potente, especialmente en los Países Bajos, donde la marca está muy vinculada al deporte” comenta sabedor que el ciclismo sigue siendo crucial en el país.
Por eso vuelta de Rabobank tiene todo el sentido, ya que “el equipo Visma ha desarrollado un excelente programa y la empresa tiene los recursos para patrocinarlo”.
Aunque celebra el regreso, Rasmussen también destaca que, en su opinión, Rabobank debería haber permanecido en el deporte para intentar limpiarlo desde dentro.
Afirma que la marca sabía perfectamente lo que sucedía con el dopaje en los años anteriores, pero que tomaron la decisión de retirarse en 2012 “no por querer limpiar el deporte, sino por presión”.
Con el ciclismo más limpio hoy en día, Rasmussen cree que es el momento adecuado para que Rabobank regrese, ya que “los escándalos de dopaje han disminuido considerablemente”.
Además, subraya que la estructura del equipo ahora es diferente, ya que Rabobank será solo patrocinador y no dueño del equipo, lo que le da más flexibilidad para salir si lo desea.
Esta vez no se pillarían los dedos como entonces.