Ciclistas
Julian Alaphilippe, fuera del Soudal
Los mejores años de Julian Alaphilippe se los ha llevado el Soudal
A Julian Alaphilippe no le conocemos con otros colores que no sean los del Quick Step, hoy Soudal.
Un matrimonio perfecto, una maquinaria del triunfo bien engrasada que deja funcionar al unísono, pensando en lo que a de venir: Alaphiilppe deja Soudal y se va al Tudor.
La derivada deportiva no es cualquier cosa.
Hablamos de uno de los ciclistas con más caché del pelotón.
Incluso venido a menos, no podemos olvidar que esas piernas residen dos mundiales y cientos de kilómetros de brillo ahí donde todos más lo aprecian, en el Tour de Francia.
Como decía antes, no conocemos a Alaphilippe con otros colores que no sean los del Soudal.
Son más de diez temporadas creciendo y ganando en esta estructura, dando resultados, pero también imagen y tiro de cámara.
Un premio de corredor, que no ha pasado por los mejores meses, que posiblemente haya pecado de autocomplacencia, pero que ha resultado un surtidor de excelentes instantes para el aficionado, y por ende para su equipo.
Deja así el redil de Patrick Lefevere, un manager ganador en depresión, por ver cómo su estructura ha pasado de ser una máquina de ganar a irrelevante en periodos tan apreciados como la primavera.
Una erosión colectiva que ha pagado especialmente Julian Alaphilippe, con improperios y acusaciones de su jefe que merecían una respuesta más contundente que un atronador silencio.
Alaphilippe decidió al menos hablar en la carretera y su Giro de Italia fue la forma de reivindicar que en su fuero aún reside un corredor preparado para las grandes victorias.
Así las cosas, el Tudor es su nuevo equipo.
El bloque que nació y crece alrededor de la figura de Fabian Cancellara se lleva dos grandes nombres para las Ardenas y el fondo de armario de triunfos.
Alaphilippe entra con Marc Hirschi en una estructura que está decidida a crecer de cara a las plazas del World Tour que entran en juego a partir de finales del año que viene.
Ahora viene la hora de la verdad para Alaphilippe, deberá contradecir si fuera de Soudal hace tanto frío como dice la leyenda y sí sin el nivel de exigencia de Lefevere es capaz de reverdecer algunos de sus mejores días.
Y digo algunos, porque creo que el gran Alaphilippe de 2019 es imposible volver a verlo.





