Ciclismo antiguo
Vuelve la crono que Indurain no pudo acabar
La crono a dúos del Baracchi guarda una singular historia de Indurain
El Trofeo Baracchi fue uno de esos mundiales oficiosos de crono, disputado en parejas, con un amplio historial y efemérides tan singulares como aquella edición de 1985, cuando Miguel Indurain formó dupla con Julián Gorospe.
Antes de esa edición por eso, si viajamos a su origen, nos iríamos a 1941 con victoria de Michele Motta, en un formato aún individual.
Nadie ganó tantas veces el Baracchi como el excelso Francesco Moser, croner de talla mundial e ídolo de la zona, mejor que leyendas como Gimondi, Anquetil y Merckx, sin omitir a Coppi.
Ya veis qué nombres trae el evento.
Ahora el Trofeo Baracchi vuelve a escena, será el 1 de octubre del año próximo, en una noticia que a los que guardamos recortes nos toca un poco el corazón.
Será en Arco, cerca de Trento, de mano del organizador de Gran Fondo Felice Gimondi, en uno de esos ejemplos cómo el ciclismo de ocio puede retroalimentar el de competición.
El Baracchi entra con pie propio en una lista de competiciones que en Italia, en otoño, es entretenidísima: Giro della Toscana, Coppa Sabatini, Memorial Pantani, Coppa Agostoni, Giro dell’Emilia, Coppa Bernocchi, Tre Valli Varesine, Gran Piemonte, Il Lombardia, Giro del Veneto y Veneto Classic.
Uno de los pocos “bluf” de don Miguel Indurain larraya. Retirada en el Trofeo Baracchi 1985 cuando disputaban dignamente la prueba por parejas . La noticia habla de un desmayo de Indurain. @carlostigero tienes información acerca de lo que pasó? pic.twitter.com/uegUuYSoiX
— VdeVisentini (@V_deVisentini) November 3, 2022
La edición de 1985 se celebró el sábado 28 de septiembre.
96 kilometrazos sobre la ruta y entre otras parejas, algunas cargadas de brillo: Caroli-Wilson, Bernard-Wiss, Braun Giovanetti, Criquielion-Matthys… aunque ninguna como la formada por Bernard Hinault y Greg Lemond, primero y segundo en aquel Tour, que llegaron a la cita cortos de forma, acabando a casi seis minutos de los mejores, la pareja formada por Hans Henrik Oersted y Francesco Moser.
Danés e italiano se papearon la 96 kilómetros en menos de dos horas.
Decir que, a modo premonitorio, Hinault se vio incapaz de seguir a su compañero americano, lastrando su resultado.
Ya sabemos qué pasaría nueve meses después en el partido de vuelta del Tour.
En la hoja de abandonos de la crono a dúos sólo figuró la pareja del Reynolds formada por Julián Gorospe y Miguel Indurain.
Y eso que la crono no empezó mal, con los dos ciclistas en azul marcando el segundo mejor registro en el primer punto.
Luego vinieron los problemas, Indurain cogió “una pájara impresionante”, como la definió Julián Gorospe en Ciclismo a Fondo, teniendo que poner pie a tierra a diez kilómetros de meta.
Ya veis, mucho antes de Sestriere, Aprica o Les Arcs, sus pájaras más sonadas, Miguel Indurain vio nublado en su terreno, en una crono, una de esas citas que llevan a la belle époque del ciclismo y que el primero de octubre seguro veremos con el mismo interés con el que buscábamos sus resultados en el diario hace más de treinta años.





