Ciclistas
Imanol Erviti deja un ciclismo que no sé si reconoce
El ciclismo sigue necesitando ciclistas como Imanol Erviti
El ciclismo pierde valor cada vez que un tipo como Imanol Erviti dice que se retira.
Sé que es ley de vida, que tiene suceder, son casi veinte años en el máximo nivel, la edad, el tiempo, las ganas, todo pasa, pues lleva siendo así desde los inicios, pero ello no quita que le extrañemos, como a Luisle, como a Pinot, como a Van Avermaet.
Habla Luis de Imanol en un momento del pasado podcast, un instante de esos de ciclismo sentidos a 1000 por hora, en los que Erviti es una garantía.
Recuerda aquella etapa final de la París-Niza de 2009, cuando Contador fue a Luisle, líder desde el día anterior, y le dijo que iba a por él.
Erviti, Zandio y Pereiro estuvieron con él aquella jornada de fuego sobre Niza para calmar la fiera herida.
Ese día Imanol llegó fuera de control, pero Luis León Sánchez ganó la París-Niza
Como veis nos hemos ido lejos, pero creo que merecía la pena para explicar la profundidad de una carrera que tocó a su fin en Lombardía.
Se va oficio ciclista medido en quintales, miles de experiencias en las condiciones más insospechadas en la defensa, casi siempre, de un líder al que proteger, al que situar en el grupo, al que hacer entrar delante en el repecho final.
Un ciclista valioso que no se mide por victorias, pero sí por salvadas, lijadas y curradas como él sólo sabe, cincelado en la discreción del buen gregario y mejor competidor.
Imanol Erviti ha visto pasar a mucha gente por delante suyo, entrar y salir a velocidad de la luz, tanto en el equipo, como en el ciclismo, él siempre ha estado.
Si tuviera que identificarle con un líder, Alejandro Valverde, ha sido el más similar a Marino Alonso para Miguel Indurain.
En su haber particular, tres victorias, dos de ellas en la Vuelta, una de las mismas en Vilanova i la Geltrú, el día que se estrenó el corto pero terrorífico Rat Penat, cuántas veces he pensado en la galopada de Imanol pasando por esos sitios.
Él entró en ciclismo cuando el equipo era aún Illes Balears, heredero de Banesto, y ha visto como ha pasado de Caisse d´ Epargne a Movistar al tiempo que ha sido testigo del empequeñecimiento de la estructura en un ciclismo cada vez más difícil para los viejos del lugar.
No sé qué pensará él de este ciclismo que deja y que tan diferente es al suyo, sólo recordaré su sonrisa el primer día de Vuelta este año, cuando se retocó la carrera ante el “peligro” que se denunciaba.
A veces las palabras que no s dicen, pero los gestos que acompañan expresan más que decirlo directamente, e Imanol Erviti es consciente de ello.
Imagen: Guillem Riera





