Ciclistas
Si Pogacar es el mejor del mundo, Vingegaard debería ser Vélo d´Or
Lo que Vingegaard está logrando ante Pogacar merece mayor reconocimiento
Sí, me sumo a la corriente generalizada de que Tadej Pogacar es el mejor ciclista del mundo, incluso por delante de Vingegaard, Van der Poel y Roglic, los otros aspirantes que el otro día cité para el Vélo d´Or más concurrido de la historia.
El esloveno más joven es en otras palabras el ciclista que todos soñamos una vez disfrutar, un ciclista total, ambicioso, sin fisuras a la vista, que se rehace y vuelve a la carga ante la adversidad, que admite cuando le derrotan y sabe perfectamente que es el ojito derecho de una parte importante de la afición.
Todo eso es tan cierto como el palmarés que se está labrando, una obra faraónica, que nunca creí posible en ciclismo, de febrero a octubre, pasando por todos los grandes estadios de este deporte.
Ganando en muchos y dando que hablar o decantando el resultado en todos.
Hay estadísticas de esas frikis que ya ponen a Pogacar en la mesa de Merckx, Hinault, Coppi y otros ilustres
Eso, en este ciclismo súper especializado, me parece una sobrada, sin embargo el chico es así, asombroso, tanto como la facilidad que exhibe para emocionar sobre una bicicleta.
Dije en su día que Pogacar iba a marcar una época, y lo mantengo, lo vi aquella jornada de Alpes en la que sentenció el Tour 2021, cuando saltó a por todas en medio de la lluvia y lejos de meta, a sabiendas del riesgo que corría pero que asumía con gusto.
Desde esa etapa Pogacar ha repetido jugada varias veces, pero… se ha cruzado con Jonas Vingegaard.
El danés es la “bestia negra” del esloveno
Seguro que en cantidad de duelos directos Pogacar supera a Vingegaard, pero en la gran carrera, en el gran teatro, el nórdico tiene el mérito de haber puesto puertas al campo.
Y sólo por eso, por ganar dos Tours delante de un ciclista de época, creo que Jonas Vingegaard se merece el Vélo d´Or por delante de Pogacar, Van der Poel y Roglic, por este orden.
Entre los cuatro se han zampado dos grandes y cuatro monumentos el mismo año, sumadle también el arcoíris de VdP, ojo, ojjito.
Sin embargo, que Vingegaard sea el que menos emociona de los cuatro no le quita un ápice de peso especifico en esto que llamamos ciclismo.
El crecimiento del danés ha sido doble, desplazando a los dos eslovenos que se repartían el mundo del cetro: primero a Roglic del liderado del equipo y luego a Pogacar en la cima del Tour.
Por ese progreso y por haber firmado una temporada ciclísticamente hablando tremenda, 15 triunfos, a dos de Pogacar y Philipsen y las mismas que Roglic.
Cuidado con el insustancial que a juicio de algunos sólo corre para el Tour…






Deté Suiss
22 de octubre, 2023 at 0:28
Decir que Vingegaard no despierta emociones… Perdón pero el Tour ha vuelto a ser emocionante gracias a el. Íbamos aparentemente abocados un lustro de dominio esloveno soporífero y de repente apareció Jonás de la nada y puso todo patas arriba. Le ha metido una goleada en estrategia durante dos años y ha aguantado sus tremendas embestidas, administrando las diferencias fueran positivas o negativas, mientras dejaba que se desgastara para luego reventarlo cuando realmente cuenta y no solo en montaña sino también contrarreloj.
Que Pogacar es antológico no lo duda nadie pero precisamente lo que está logrando Jonás en el Tour es sideral.