Tadej Pogacar
La traca de Pogacar llega también a Lombardía
El triunfo el Lombardía cierra el año de leyenda de Pogacar
Sobre Tadel Pogacar en este 2021: Cuando un corredor alinea el mismo año Lieja-Tour-Lombardia, si ello se aliña con Tirreno, con UAE Tour, con etapas en el Tour, medalla olímpica y la percepción de ser un ciclista que siempre se pone un ciclista para competir y arriesgar, sólo se le puede considerar el mejor del mundo.
Incluso por delante de nuestro admiradísimo Pirmoz Roglic.
Nos decía el otro día Matxin que Pogacar nunca dice que no a una estrategia agresiva, lo decía en días que el esloveno había sido doblado por Ganna y le preguntábamos si era bueno para un campeón como él verse superado así.
Pero no, Pogacar estaba de vuelta, tras el Tour y Tokio, cogiendo el tono, asumiendo los costes de volver más corto y ser batido por otros, por que en el fondo del paisaje asomaba Lombardía.
Y así ha construido un estado de forma genial que le ha durado hasta la misma meta de Bérgamo.
Cuando Pogacar arrancaba a menos de 40 kilómetros de meta no era para probar, ni siquiera para ver cómo iba la gente, Pogacar cuando ataca a esta distancia lo hace para ganar Lombardía, como el día que explotó en la Vuelta, en Gredos, como cuando sentenció el segundo Tour en los Alpes.
Esto es un lujo de ciclista, algo que hemos visto nacer, crecer y explotar, en vivo y en directo, fruto de este ciclismo en el que las edades que teníamos como referencia no se respetan, ni tampoco las distancias dónde jugarse los cuartos.
Volvemos a lo que nos decía Matxin, éste nunca dice que no a una estrategia agresiva, pero tampoco al normal devenir de las cosas.
Cualquier otro se podía venir abajo con la caza que le practicó Masnada en las puertas Bérgamo
Pogacar no hizo ascos a tomar la responsabilidad, omitiendo pedir un relevo que sabía no le iban a dar.
El italiano hizo su labor perfecta, como Colbrelli otras tantas veces, pero delante tenía a un campeonissimo, que saca y remata los córners.
Pogacar añade Lombardía delante de los grandes nombres, anticipándose y remando hasta meta.
Y no sólo eso, consigue con esa actitud, con esa diligencia, que celebremos sus triunfos sin mirar bandera, apreciando el buen ciclismo, la mentalidad ofensiva y la calidad en cada pedalada.
Ahora sí, puede tomarse unas muy merecidas vacaciones, pues con esa misma naturalidad que ha exhibido en Lombardía, Pogacar saldrá a ganar todo lo que compita el año que viene.






Pablo Caldera
9 de octubre, 2021 at 20:39
No he entendido la estrategia de Deceunick, con Masnada por delante para quedar segundo y Allaphilipe por detrás frenando al grupo. Tal vez con Masnada y Bindegard tirando organizados por detrás hubieran cazado a Pogi, que ha estado muy bien y ha sido el único que ha intentado algo.
No todas las jornadas de ciclismo pueden ser excelentes.
Un saludo.