Ciclistas
Giro de Italia: Es muy digno ver tirar a la “maglia rosa”
La maglia rosa tirando del pelotón del Giro es una estampa tan singular como bella
Cuando vimos a la maglia rosa, Filippo Ganna, conducir el pelotón del Giro de Italia nos surgió una lectura en bandeja…
Ineos, ese equipo en el que el líder de la carrera trabaja para el líder del equipo #Giro2021
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) May 11, 2021
Es lo que sucede cuando tienes un ocho de lujo en cada carrera que tomas parte
Como ya sucedió en algún pasaje del año pasado, la maglia rosa Filippo Ganna ha tenido que tirar del pelotón del Giro, como le correspondió a Rohan Dennis en el Tour de Romandía, aunque en su caso vestido de amarillo.
Nadie cuestiona la jerarquía que se establece en el Ineos, es algo que desde tiempos inmemoriales está marcado a fuego, pero ver la maglia rosa tirar del pelotón del Giro encoge el alma, incluso con Egan Bernal haciendo bueno ese trabajo de Ganna al final.
La prenda que celebra esta edición 90 años, nueve décadas desde que la estrenara Learco Guerra, merece tanto respeto, para algunos, que se hace incompatible con esa imagen.
No es la primera ni última vez que lo veremos, pero cuando Filippo Ganna se puso a tirar del grupo, quedaban otros Ineos a su rueda, que dada la excepcionalidad del momento, no habría estado mal verles delante, antes que al propio piamontés.
Ya recuerdo a Geraint Thomas de amarillo tirando en un Tour para Froome, aunque de forma efímera, pues acabaría en el suelo muy pronto el bueno del galés.
A pesar de lo que hemos leído, lo importante es honrar la maglia rosa como el distintivo único del Giro…
Y en un deporte con roles tan marcados, como el ciclismo, tener el hombre en rosa conduciendo el pelotón es lo que hay, y no implica falta de respeto, en todo caso, la honra con su trabajo.
Pero es la circunstancia de gente midiendo y escatimando cada movimiento, esperando que el otro dé una pedalada de más para pasar factura, actitudes rácanas que, por suerte, acaban en triunfos como el del Van der Hoorn.
La gente que sigue divagando sobre Filippo Ganna disputando una grande, como hacemos con Van Aert y algún otro, ha errado de año, pues en la culminación de ciclo olímpico, el italiano nunca iba a priorizar el brillo en una grande a una posible medalla en Tokio.
En todo caso, su presencia queda ahí, una invulnerabilidad contra el crono a prueba de bombas cuando del Giro hablamos y en su equipo van a tener un buen percherón para ayudar a la resurrección que le deseamos a Egan Bernal, la persona que Ineos en maglia rosa cuando el Giro llegue a Milán.





