Ciclistas
Jai Hindley: No hay Giro barato
El Giro que gana Jai Hindley reviste toda la complejidad de una gran vuelta
Ya sabemos que el Giro, cuyo trofeo está ahora en la vitrina de la casa de Jai Hindley, no es el más lúcido de los últimos años, pero es un Giro, una gran vuelta, una carrera de una complejidad brutal y él ha resultado el mejor.
Y no lo decimos por decir, aunque en la televisión nos haya parecido que esta gente pudo haber hecho mucho más, la realidad es que el ciclismo a veces es cuestión de percepción y expectativas: ellos hicieron su trabajo, lo mejor que supieron y si el sistema está matando el espectáculo que tanto ansiamos, no es culpa suya, más bien del mentado sistema.
Por eso tenemos un ganador de Giro de Italia completamente merecido y claro, por eso no podemos hablar de triunfo barato, ni de saldo, ni nada por el estilo.
Hindley ganó a quienes concurrieron en Budapest, como Tao Geoghedan hace un par de años en la edición de otoño por la pandemia.
El Giro ha coronado al mejor, al mismo Jai Hindley que esquivó la mala suerte y percances que dejaron fuera a López, Yates y Bardet, el mismo que en los duelos con Carapaz y Landa ha salido victorioso.
Desconozco cómo pasará el australiano a la historia.
Sé que muchos piensan en el Giro de 2012 y en Ryder Hesjedal, a quien no se le conocen más victorias importantes que aquella que el ganó a Purito al final.
También se echará mano del éxito de Tao, tan solo y aislado en su palmarés.
Para Jai Hindley llega el momento de demostrar que este Giro no es una isla en el desierto, ha sido el mejor estas tres semanas pero ¿y en lo sucesivo?
Si nos ceñimos al Giro, podremos decir que ha hecho la carrera perfecta, incluso jugando con el rosa en una crono final, cosa que le podría poner algo nervioso si recordase el día de Milán hace casi dos años.
El australiano llegó discreto en una segunda línea de favoritos, y como muchas veces suele ocurrir en el Giro, conviene buscar en piso de abajo para encontrar el ganador perfecto.
Los citados Tao y Hesjedal con ejemplo, pero también Carapaz o Steven Kruijswijk, a quien sólo le desplazó Nibali en el momento clave, cuando el neerlandés tenía la carrera en su mano.
Viéndolo ahora Hndley superó con nota el mal momento de Blockhaus, no estuvo en los primeros cortes de Carapaz, Landa y Bardet, e incluso ganó la etapa.
Luego fue, con su equipo, el detonante del etapón de Turín y acabó de rematar con una jugada maestra en la Marmolada, tras dejar pasar decenas de kilómetros de subida durante la semana final, espero a muy arriba de la Marmolada, para tomar la rueda de Kämna y sentenciar el Giro en un par de kilómetros.
Le valió la estrategia, bien por él, ya pueden desfilar aquellos que dicen que su Giro fue una carrera barata, sin emoción ni carisma, ese trofeo lucirá en su casa para siempre.
Imagen: © BORA – hansgrohe / SprintCycling & VeloImages





