Ciclismo
Gino Mader es la peor noticia del año
No se puede desdramatizar la muerde de Gino Mäder con chanzas y sonrisas
En estos días de balance y repaso, no quería olvidarme de la tarde de junio en la que el ciclismo lloró la pérdida de un tipo excepcional llamado Gino Mäder.
Y digo excepcional porque muchas veces ya lo habíamos expresado, su cercanía, la forma de crear equipo, de sacrificarse por los demás, aquella etapa que le rebaño Roglic en la recta final, su compromiso con el clima, su genuflexión en el podio de Santiago, vestido de blanco….
Gino Mäder se nos fue en la jornada más negra que recuerdo del ciclismo, el día de Juan Ayuso se armó de valor subiendo y bajando para lograr un triunfo que coincidió con una terrible noticia.
Sé que el ciclismo convive de forma más evidente que ningún otro deporte con el peligro y el riesgo, sé que hay milagros a cada paso, en cada giro, pero perder a alguien en la carretera de esa manera es terrible, en un accidente que nos deja rotos y no es más que la cuenta atrás hasta el fatal desenlace
Un mal cuerpo que te queda, en una temporada llena de emociones en la que se nos llena la boca de análisis, de reivindicaciones y deseos incumplidos cuando lo que hacemos es hablar y opinar de gente de carne y hueso, que pone y arriesga lo mejor de sí para que este deporte nunca pare de rodar.
Esa tarde de junio, tenía una charla, aún pendiente, con un compañero de Gino Mäder para antes del Tour de Francia, conociendo a la persona, a otros compañeros y a tanta gente del pelotón es sencillo imaginar el vacío que quedó.
El ciclismo es esto, pero no nos acostumbramos, como tampoco lo haremos ante circunstancias que considero inexplicables como la que ayer vimos por twitter con un vídeo hablando en tono de mofa de una persona que ha fallecido.
El vídeo se inscribe en un programa más amplio que pude escuchar antes de ser retirado.
Cierto se maneja colegueo, pero lo de Mäder no puedo entender, ni justificar, ni siquiera en los límites del humor que muchos dicen no hay que marcar.
No le veo ni la utilidad ni el sentido.
Calificar a los artífices de esos comentarios no me merece ni un segundo de mi tiempo, sólo decir que el dolor que aquella tarde me surgió, y que a todos nos sobrevino, volvió de forma cruda e innecesaria.
Los que amamos este deporte, los que lo practicamos en mayor o menor medida, siempre, cuando ponemos el primer pie en la cala, pensamos, que vuelva sano y salvo, porque en el fondo sabemos que salir en bicicleta comporta unos riesgos muy por encima que cualquier otro deporte, por eso no me cabe en la cabeza que se pueda bromear con esta situación.
Imagen: Photo Gómez- La Vuelta





