Mundo Bicicleta
Las lecciones de Germán Darío Gómez
La imagen de Germán Darío Gómez desconsolado es la imagen de la rutina del ciclismo
El mundial de Yorkshire de fondo para juveniles fue el teatro del éxito americano, Quinn Simmons sacando brillo a este trabajo de base estadounidense del que nos hablan maravillas, aunque para muchos fue la carrera de Germán Darío Gómez.
El juvenil colombiano fue pillado en la cuneta, desconsolado, mirando la asistencia que no llegaba, con el tubular y la llanta separados, cogidos como un manojo de trigueros.
Fue la imagen del mundial juvenil…
German Dario Gomez (Colombia) got emotional after stopping in the peloton with a rolled rear tyre. Started walking the course and it was several minutes until a chase group (and support cars) could reach him. Brutal #Yorkshire2019 pic.twitter.com/PGWyhJ0eWN
— Daniel Ostanek (@LVCKV) September 26, 2019
Qué imagen
es imposible no tener empatía con él https://t.co/sCllBLcTXg— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) September 26, 2019
La imagen de Germán Darío Gómez es tremenda en muchos sentidos.
Es la viva estampa de la decepción, en la carrera que seguramente centró sus sueños durante semanas, y que le trata, le saca de esta manera.
El carrusel de coches pasando, centrado en la cabeza de carrera, sin que aparezca su coche de selección.
Lo cierto es que lo de Colombia en los mundiales es casi legendario.
Ayer todos los comentarios que venían desde allí apuntaban a la desidia de la federación…
https://twitter.com/Noaldopaje/status/1177306775793614848
La misma que según muchos, y nos cuentan por no pocos sitios, ha quitado las ganas de Egan Bernal de correr en Yorkshire.
La explicación de los mecánicos colombianos apunta a la UCI y su forma de hacer… aunque llame la atención que vayan tres selecciones en el mismo coche porque Colombia no quiso llevar los cuatro corredores a los que tenía derecho.
¿Para esto quiere Colombia ser una potencia ciclista?
¿Para no hacer uso de los cupos que sus ciclistas ganan en la carretera?
Jajajaja, qué tal este gran hijue… Pues si llevan los cupos completos, como la potencia que dicen ser, podrían tener carro personal, pero como lo fácil es llevar los cupos mínimos o ninguno, pues ahí se ahorran un billete y que el pelao le haga como pueda. No da si no rabia. https://t.co/pO6Dc6KiFw
— santiago londoño (@santi1ondono) September 26, 2019
Ahora bien, la explicación del propio corredor, viendo pasar coches neutros que no paran…
#CiclismoHD Germán Darío Gómez explica las razones por la cual no recibió la ayuda a tiempo mientras tuvo una avería mecánica durante el Mundial de Ciclismo Sub 23. pic.twitter.com/qjMRgb4NtA
— Habla Deportes (@HablaDeportes) September 26, 2019
…eso es algo que nos deja perplejos.
La imagen de Germán Darío Gómez, entrar en un combinado colombiano nos podemos imaginar que no es nada sencillo, rompe el corazón, pero llena de orgullo sobre la casta de algunos cuando sabemos que acabó la carrera, a más de dieciséis minutos del americano volador.
La solución de Cruz para llevar una rueda en el coche
Que acabe la carrera, el mundial, cuando poner pie a tierra es un clásico, una vez el tren ha pasado es una lección de dignidad que a veces no vemos en los grandes.
Germán Darío Gómez no volvió a entrar en cabeza, pero cubrió todas las vueltas una a una, pasando por los boxes, sin pensar en irse a la ducha en una jornada, lo vimos, que no invitaba a salir en bicicleta.
El otro día leímos esto en el muro de Facebook de nuestro amigo Jesús Ruiz…
La imagen es ésta: todos pensamos que tenemos un Contador, Valverde o Froome en casa, todos creemos que nuestro hijo va a “campeonar”, va a conseguir todas las metas que han sido imposibles para una amplia mayoría, que firmará la historia de su puño y letra.
Pero en ese engaño vemos que hay imágenes que nos bajan a la realidad, un botón de sencillez en un chaval roto por la desilusión de verse sin opciones en la carrera de sus sueños.
Hay más Germanes que Remcos…
Más allá de si el coche colombiano, si los mecánicos colombianos estuvieron a la altura, si los neutros hicieron su trabajo, que parece que no, nos quedamos con la complicación que reviste este oficio, que te saca de carrera de la misma forma que salió despedido Juan Ayuso kilómetros después, sin previo aviso y hacia el césped.
Querer lo mejor para nuestro hijo no es llamar atosigado a un club para pedir privilegios, es saber lo que hay, una sencilla mirada hacía ahí fuera y comprobar que llegan dos de mil, con un poco de suerte, porque en tu camino se puede cruza todo tipo de personajes y circunstancias.
El ciclismo es Germán Darío Gómez, el ganador moral de Yorkshire que caminaba roto por la cuenta con su rueda la mano.
Quizá, antes de llamar a cualquier sitio para saber qué hay de lo mío, conviene saborear la acidez de esta historia…
Imagen: El Planeta




