Egan Bernal
Ineos es el mejor sitio para Egan Bernal
No creo que Egan Bernal aspire a mejor equipo que el Ineos
Los días que han seguido al cierre de la Vuelta a España nos han obsequiado con serial corto en el tiempo, pero curioso en su planteamiento, sobre la salida de Egan Bernal de Ineos.
Primero se publicó que el ganador del Giro no está contento en el equipo, luego que Chris Froome le tiró los tejos para ir al Israel y finalmente un artículo en el que el famoso agente Acquadro desmiente todo.
“Egan Bernal está felicísimo en Ineos” vino a decir
Sea verdad lo primero, sea verdad lo segundo, sea cierto lo que dice el agente, lo cierto es que ahora mismo, en este preciso momento, no concibo Egan Bernal fuera del Ineos.
El colombiano en gran medida, Richard Carapaz también en la suya, ha logrado cambiar el cliché del equipo más rico del mundo.
Habituados a correr como un rodillo, ejecutar vatios en la carretera y contar con un líder de la solvencia de Froome, el equipo inglés supo hace tiempo que así, aburriendo a las ovejas, iba a cosechar un palmarés igual de grande que la bola de antipatía en la gente.
Una cosa es ganar, buscar el resultado, otra es hacer del aplastamiento la norma.
Dijo Brailsford hace un tiempo que querían correr de forma diferente, más agresiva, buscando resquicios en la carrera que contribuyese a blanquear su nombre, ganar está muy bien, ellos lo habían hecho muchas veces, ahora convenía ganar bonito.
Y con Egan Bernal, Ineos gana bonito, al equipo le luce el colectivo rebosante de talento que gestiona, le cunden los movimientos, se ganan la admiración del respetable y entienden que compitiendo así, también hacen marca.
Como digo Egan Bernal, esa forma de competir que tiene, esa manera de expresarse en meta, no ocultando nada, diciendo que va mal, y al día siguiente sufre, asegurando que va a atacar, pues no tiene nada que perder, y ataca…
Esa admirable forma de correr, Egan Bernal la ha regalado a su Ineos.
Pero ya no sólo es eso.
Cualquiera que haya visto ciclismo es consciente de que ahora mismo Egan Bernal está un peldaño por debajo de los eslovenos.
En el mano a mano, Pogacar y Roglic son superiores, esa es nuestra percepción, si bien es cierto, que no han coincidido todos a tope durante la temporada.
En ese duelo a tres, ahora mismo no veo a nadie más para comer de esa mesa, Egan Bernal necesita un equipo que marque la diferencia, que le ponga las cosas fáciles y recorte el margen que le sacan los eslovenos.
Y ahí no veo nadie con Ineos, con ciclistas de equipo de primer nivel y valiosos gregarios que están contigo cuando todo se derrumba y sólo quedan rivales alrededor.
Hablamos de Dani Martínez, de Jonathan Castroviejo, de Pavel Sivakov, pero también de Filippo Ganna, quien le hizo un gran trabajo en el sterrato en el Giro o de otros que ni siquiera han entrado en los ochos de las grandes vueltas, como Andrey Amador.
Bernal e Ineos se necesitan mutuamente, se retroalimentan y aunque luce lustrosa la plantilla de los ingleses, lo cierto es que la medida de Egan Bernal nadie la iguala en ese grupo, ni siquiera Carapaz.





