Mundo Bicicleta
Clásicas: diez deseos y/o reflexiones para esta primavera
¿La Strade un monumento? Nueva en la primavera, teniendo en cuenta que hablamos de carreras más que centenarias, la carrera que vende la Toscana despierta pasiones encendidas, al punto que algunos la equiparan a los monumentos. No sé si algún día podrá serlo, pero la mera comparación habla de los tiempos que vive el ciclismo, siempre vinculado a la épica.
Una San Remo que enamore. En la picota, desde luego, pero San Remo es eso, es látigo por la Ligura y electricidad en Poggio, descenso y Via Roma. Para que eso se produzca se necesitan casi 300 kilómetros…
Gaviria ¿qué? El colombiano tiene el don del foco, de la atención desde que puso el pie en Europa. Que lidere el QS habla de su talento, pero él primero que nadie quiere dar ese paso.
Los jóvenes del Lotto. Esta vez asesorados por Boonen, Benoot en el adoquín y Wellens en Ardenas necesitan cruzar el umbral de buenos corredores a campeones, les cabe el consuelo que a muchos les costó lograrlo, pero no por ello corren sin presión.
Valverde quiere ser único. Los registros de Alejandro Valverde caminan por cotas inasumibles para la media. Está a una Lieja de igualar a Eddy Merckx, con ello poco más se puede añadir.
El nuevo final de Het Nieuwsblad. La primera clásica abre boca con el recorrido de Flandes que vimos los días que el ciclismo entró en nuestro corazón. La concatenación de Muur, el Grammont de siempre, con el Bosberg. Ahí vimos grandísimas galopadas.
Las ganas de Iván García Cortina. Me dijeron que Iván no dejaba indiferente a nadie desde el minuto cero, y ese desparpajo lo prolonga en la carretera. Esta primavera tiene un sueño, top 15 en Roubaix, desde luego que sería un bombazo.
Las rectas de Flandes. El retrato de una tierra que masca ciclismo. Flandes es intimidad, muros, adoquín y caminos vecinales, pero también las rectas que unen leyendas, rectas en las que se organizan persecuciones de dos, tres, cuatro o cinco grupos, al unísono. Estampas de primavera.
El Team Sky y los adoquines. Con Dylan Van Baarle y lo que ya había –Moscon, Stannard, Rowe e incluso Geraint en Roubaix- el equipo ahora de blanco sigue sin triunfos en el adoquín, más allá del Harelbeke que ganó Kwiatko. ¿Romperán el maleficio?
Imágenes tomadas de Youtube, FB de KBIKE
INFO
El Ifach, es la casa del ciclista en Calpe





