Mundo Bicicleta
Clásicas: diez deseos y/o reflexiones para esta primavera
Como cada año, siempre reivindicaremos la belleza encadenada de la primavera
La primavera son clásicas, jornadas de un día, a pelo, cuchillo entre los dientes, jornadas maratonianas, la conjura de los elementos, la gente, los gritos, el paisaje, el escenario…
Primavera: todo invita a ver ciclismo
E incluso, aunque nos obnubilemos con las clásicas, solamente, porque el periodo encierra vueltas de una semana que en tiempos recientes han ofrecido espectáculos sublimes.
París-Niza del año pasado: jornadas llanas que parecen clásicas y montaña desmelenada…
Tirreno por la espina dorsal de los Apeninos congelados. Volta, País Vasco…
Pero volvamos a la harina de las clásicas, y dejemos diez reflexiones, entremezcladas con deseos escritos, para que luego pasemos factura en un par de meses, cuando el Lieja, en el alto de Ans, echemos cuentas.
Sagan y Gilbert ante la obsesión de Roubaix. El infierno viene entretenido. Ninguno de los dos ha pisado el podio pero cualquier quiniela les incluiría. Les cabe el consuelo que sólo pueden ir a mejor, pero saben que su leyenda necesita de la reina.



