Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX
Leaderboard XX 2 – 2imagen

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Ciclismo antiguo

El hueco que Cadel Evans se hizo en los recuerdos ciclismo español

Publicado

en

DT – 2022 post

Es curiosa la cantidad de ciclistas españoles que se cruzaron en la vida de Cadel Evans

Hace unos años por estas fechas encarábamos  la despedida definitiva de Cadel Evans.

El ciclismo australiano, tantos años en el circuito europeo, desde aquellos canguros que aterrizaron hace más de treinta años para dejar de ser elemento raro en el Tour, sigue ehando mucho de menos a este ciclista tachado por muchos de perfil bajo y miras modestas.

Sin embargo Evans deja huella en un país que aún sigue preguntándose por el relevo.

No fue hasta su despedida que muchas personas empezaron a reconocerle el mérito de haber logrado lo que hoy luce en su palmarés, pues este ciclista, tan criticado tantas veces, se batió el cobre en una época de guerra total por cuestiones relacionadas con el dopaje y la lucha contra el mismo.

Sólo cupo ver cómo, en el momento en que se limpió el panorama de ciertos nombres, el australiano fue fijo en las plazas de vanguardia.

Andy Schleck fue segundo en el Tour que ganó Evans, igual que Alexander Kolobnev fue subcampeón en el mundial embolsado por Cadel, sin embargo si con alguien se las tuvo que ver Evans ha sido con la hornada española que tan buenos resultados arrojó aquellos años.

Veremos en este breve repaso, que la singladura de Evans podría haber sido incluso mejor de no haberse cruzado con los españoles y veremos también lo caprichoso que a veces es este ciclismo y su devenir.

En la etapa final de Romandía 2006, aconteció una jornada premonitoria.

Cadel Evans ganó la general tras superar en la crono de Lausanne a Alberto Contador y Alejandro Valverde

El canguro ganaba delante de dos ciclistas con las que se las vería no pocas veces en años sucesivos.

Por ejemplo Alberto Contador se hizo con su primer Tour con Evans en segunda plaza.

En aquella carrera influyó mucho la expulsión de Rasmussen, quien en su mano a mano frente a Contador le dio un tiempo al madrileño que al final el australiano no pudo remontar.

Y es que Evans y Contador han sido rivales recurrentes, entre otras carreras País Vasco y casi siempre con el madrileño como ganador.

El principal duelo de Evans con Alejandro Valverde llegó en la Vuelta a España de 2009 y un incidente que nunca fue aclarado, aquella avería en la cima de Monachil que le costó a Evans el tiempo suficiente para alejarse del murciano en la lucha por la general.

Ese día Evans mostró disgusto pero tampoco se le oyó respirar excesivo cabreo para el daño causado, incluso meses antes de que a Valverde le cayera el peso de la sanción por la Operación Puerto.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

Carlos Sastre fue otro español que dejó a Evans con las ganas

Fue en 2008, en medio de un Tour desconcertante en el que el abulense plasmó el dominio de su equipo, con los Schleck por detrás, en el Alpe d´ Huez.

Fue precisamente ese día en el que Evans comprendió que corriendo a contener nunca lograría nada importante.

Esa lección la aplicaría camino del Galibier, cuando Andy le puso contra las cuerdas y le obligó a reaccionar a tiempo.

Y finalmente Purito Rodríguez, quien cuenta por derrotas sus pulsos directos con el australiano.

La primera en el mundial de Mendrisio 2009, cuando el catalán fue tercero toda vez se le fue Evans a poco de meta.

Al año siguiente, y con el arco iris en ristre, Evans le levantaría la Flecha Valona en un excelente reprís final que dejó a Contador tercero.

Actor perenne, concienzudo, Evans se fue y dejó huella.

El ciclismo español pudo dar fe.

Terres Ebre – Inferior post 1024×300
Continuar Leyendo
Click para Comentar

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ciclismo antiguo

Il Lombardía y el ciclismo auténtico

Publicado

en

DT – 2022 post

Todo buen ciclista italiano siempre mira a Il Lombardia

Muchos italianos pululaban por las salidas de la Vuelta a España, inquietos, afinando la forma, cuidando la figura. Están concentrados al 110%. “¿Vais al mundial” les dices. “Sí, al mundial, y a Il Lombardia”.

Es su monumento, el monumento, ese que algunos ven ahí, en octubre, lejos de los otros cuatro, pero que es un canto al ciclismo imperecedero.

Es el camino que nunca cesa, el círculo que nunca acaba. Lombardía a través de los tiempos, el ciclismo que muda, entre villas e iglesias románicas, lagos y enmohecidos bosques que desnudan su belleza cobriza, el ciclismo centenario, que bebió de la “belle époque”, Gino y Fausto, pero de los que vinieron después.

Porque si el ciclismo es eterno en algún sitio, pensad en Italia.

Il Lombardía es la meta desde hace 117 años.

Dios creó la bicicleta para que el hombre la utilizara como en el instrumento de esfuerzo en la dura carretera de la vida” reza el busto de Fausto Coppi, en en Ghisallo, la ermita de los ciclistas desde donde se atisban las lomas que anidan el lago de Como.

Como toda grande que se precie, Il Lombardía nació para el relato de la prensa.

Era el titular de la época, el que gustaba y duplicaba tiradas.

La Gazzetta dello Sport sacó de cero la carrera. Era otoño, otoño de 1905, la Italia del norte, la que conectaba con la Europa que vivía en la efervescencia de miles de cambios que la acechaban.

Todo fue cosa de Desgrande italiano, Armando Cougnet, que inaugurando su nuevo semanario “Gli Sport”. “No hay tiempo que perder, necesitamos ideas y pasión a raudales, debemos atacar primero, tomar posiciones”.

Así era la prensa de principios de siglo XX, una lucha sin cuartel y pensaron en Lombardía. Estudiaron rutas con el Touring Club, pasaron dos años, madurando y meditando la propuesta, hasta que fueron a la Gazzetta y ésta echó el resto.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

Titulares lustrosos y grandes sobre fondo rosa: “Un critérium de otoño”.

Pensaron en noviembre, y un mes antes lo anunciaron, querían probar a los corredores en medio del incipiente invierno. 53 probaron las “delicias” del trazado, saliendo del sur de Milán, de enfrente de una trattoria, de nombre Boschetto in Rogoredo, a las seis de la mañana de un doce de noviembre.

Un tal Romolo Buni dio la salida ondeando la tricolor.

Buni era prehistoria itálica, estrella de la pista, se había medido contra el caballo de Buffalo Bill.

E Il Lombardía creció, y vivió la época dorada, que arrancó Alfredo Binda, el corredor cuya ausencia en el Giro estaba remunerada para dar opciones a los rivales, que siguió la estela de Constance Girardengo y que vio el florecimiento de un toscano que leyó Dante y comprendió a Miguel Ángel, Gino Bartali, quien antecedió a Fausto Coppi, la leyenda que atravesó generaciones y corazones.

Coppi ganó su quinto Lombardía en 1954, lo pudo hacer a los años, pero lo evitó Darrigade. Luego no hubo grande italiano que no escribiera su nombre en Il Lombardia: Bitossi, el ciclista del corazón loco, Gimondi, Moser, Saronni, Baroncheli, Bartoli, Cunego, Bettini y Nibali como síntoma de que aquí, el alma de ciclismo italiano que sobrevive a los tiempos como el garante de la tradición auténtica.

Imágenes: FB de Il Lombardia

Terres Ebre – Inferior post 1024×300
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

Recuerdos del Txente García ciclista

Publicado

en

DT – 2022 post

Txente García, hoy popular director, fue un ciclista muy interesante

Han pasado once años desde el adiós del ciclismo pro de José Vicente García Acosta, también Chente o Txente, como prefiráis.

Lo hizo semanas después del final de Carlos Sastre, quien se evitó el trago de presenciar cómo un sponsor se esfumaba de un día para otro.

Hoy Txente García Acosta es uno de los directores más populares del World Tour, especialmente en este lado de los Pirineos, con sus sonadas participaciones en los documentales del Movistar, actuaciones que, ya lo dije, caen simpáticas en apariencia, pero que reflejan los tics del equipo, en esencia.

Con entonces 39 años, Txente era uno de los pocos testimonios en activo que convivió con Induráin en la pomada.

Hoy en esa tesitura está sólo Davide Rebellin… 

Poco a poco se iban yendo los elementos que surgieron de aquella fabulosa época, expresando un adiós que nos dejaba ante la incertidumbre del futuro y eso que el tridente Purito-Valverde-Contador entraba en una fase de gran productividad.

Txente fue un tipo con suerte, lo sigue siendo hoy

Estuvo toda su vida deportiva, diecisiete añitos de pro, nada menos, siempre en la misma estructura, por mucho que ésta permutara su nombre ante las necesidades del patrocinio: Banesto- Illes Balears- Caisse d´ Epargne- Movistar.

Navarro, bonachón, buen ciclista,… tenía todos los números para culminar el tipo de carrera que ha desarrollado.

Siempre fiel al tándem Echávarri & Unzue, emprendió una trayectoria sin estridencias, abonado a la labor de equipo, con contadas perlas en su bagaje personal y ajeno a los muchos problemas que el pelotón español iba acumulando, desde que en 1995 diera el salto a profesionalismo.

Recuerdo la edición del Tour 1998, aquella que acabó con todos los equipos españoles ajenos a la contienda días antes de arribar a París.

Aquella fue una carrera sin victorias españolas.

Txente fue quien más cerca anduvo de ella, pero Danielle Nardello evitó su éxito, en un sprint in extremis que me dejó un mal sabor de boca enorme, pues aquel día Txente fue el más fuerte de la fuga.

Tomó revancha un año después, ganando una jornada antológica en el Macizo Central, con el plus de que aquel era el día nacional de “la France”.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

Ese regusto borró la sinergia negativa de un año antes.

Con el tiempo añadió dos etapas de la Vuelta a su escueto palmarés, que pudo ser un poquito más amplio en el caso de la grande española de no haber mediado aquella increíble jornada con meta en Ciudad Rodrigo, en el año 2000, cuando sus divergencias con Roberto Laiseka cerca del culmen, dieron aire a Vinokourov por detrás.

Esos años, quien más quien menos, soñábamos con aquel armario pamplonés liderando camino de Roubaix.

Pero eso no iba con el equipo y sus mentores.

Txente García Acosta se acopló al perfil de ciclista que querían en la casa,

De hecho Juan Antonio Flecha se había ido, años antes, al Fassa en busca de los estímulos que Banesto no le ofrecía.

Una doctrina que, en mi opinión, adormiló el potencial de Txente en el pavés, para la que muchos pensábamos que había nacido.

Sereno, dotado, fuerte, corpulento, forjado,… son algunos de los adjetivos que grandes del infierno del norte culminaron con el éxito final en el velódromo.

Como Txente coincidieron otros como Tchimil, Duclos Lasalle, Madiot, Tafi,…  que escribieron su fortuna en base a los mismos argumentos que siempre movieron al navarro.

Sin embargo éste nunca optó por ese camino de recompensa personal.

Nos quedará el beneficio de la duda en este tema, en el resto, haber sido leal a los mentores del equipo le ha resultado, como bien vemos.

Terres Ebre – Inferior post 1024×300
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

Este sábado, una maravilla llamada Giro dell´ Emilia

Publicado

en

DT – 2022 post

Aunque no esté en el WT, en el Giro Emilia siempre hay mucho prestigio en juego

Este sábado, una semana después del mundial, viene el Giro dell´ Emilia, una de esas joyas que pervive en el tiempo y sobre los tiempos.

Todo en Bolonia, donde no hay momento que no suceda bajo una arcada.

Una ciudad bajo arcos, de espacios interiores, ajenos a la intemperie.

Un urbanismo paralelo, íntimo, a veces oscuro, testigo de negros eventos y peores presagios.

El Giro dell´ Emilia no es ajeno a esa estampa: Allí donde la ciudad pierde su nombre, trepa un tentáculo de ese pulpo callejero en forma de arcada, desde Porta Saragozza, no lejos de San Petronio y los grandes templos de la gastronomía boloñesa.

Una arcada que al principio es llana, paralela a la vía y que, en el espectacular Arco del Meloncello, corre montaña arriba para concluir en San Luca, iglesia que por fuera promete una belleza que no se corresponde con el interior.

De entre los lugares que el ciclismo marca en la geografía, éste de San Luca no es el más conocido, pero aquí siempre lo hemos tenido como un sitio especial, muy especial.

Porque en pocos sitios el ciclismo entra en comunión con el entorno como aquí, con la carrera, los ciclistas subiendo paralelos a una arcada barroca que cobija peregrinos desde el siglo XVII hacia las entrañas de la basílica de arriba.

Una basílica que es un teatro, el escenario de una de esas carreras que perviven, a pesar de los tiempos del ciclismo superprofesionalizado.

Hablamos del Giro dell´ Emilia.

Recuerdo una vez que escribimos de ellos, y cómo desde un humilde despacho boloñés consiguen sacar adelante una competición que es un oro, un asidero a donde agarrarse porque todo es pequeño, cercando y amigable, como era el ciclismo que movía masas en la belle époque.

El pasillo hacia San Luca tiene, desde abajo, desde el tramo llano, 666 arcos, la cifra de la bestia, y acoge llegadas del Giro della Emilia desde hace unos años, los suficientes para ver ganar a Jan Ullrich, Gilberto Simoni, Michael Boogerd, Nairo Quintana y Esteban Chaves.

San Luca también ha visto el Giro de Italia, con triunfos de Moreno Argentin y Simon Gerrans.

El último de Primoz Roglic hace tres años, siendo el primer líder del Giro de Carapaz.

El esloveno es además el vigente ganador de la clásica.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

El Giro dell´ Emilia nació en 1909, es una carrera más que centenaria con Constante Girardengo en lo más alto.

Cinco triunfos le avalan.

En el lugar, antes que los citados, ganaron Moser, Coppi, Bartali, Motta, Leoni… hasta Eddy Merckx no ganó un internacional, y eso fue en 1972

Italia es esto, el sitio que se creó para que el ciclismo fuera más bello, el envoltorio perfecto para que este deporte encuentre donde hacerse grande, pero también cercano, un país que sigue presentando un calendario de final de temporada riquísimo, denso y variado, con un muestrario de carreras que ha sobrevivido a los tiempos de la crisis, que por esos lares fue también cruda.

Y todo porque al final del camino hay un monumento, está Lombardía con sus pocas hojas muertas.

Imagen: FB Giro dell´ Emilia 

Terres Ebre – Inferior post 1024×300
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

Criquielion en la llegada más dramática de un mundial

Publicado

en

DT – 2022 post

El Mundial de Renaix coronó a Fondriest pero condenó a Criquielion

No he hablado mucho en este mal anillado cuaderno de Claude Criquielion, uno de los primeros apellidos que me suenan en mi infancia ciclista, ni siquiera había recordado ese mundial que un día perdió ante los suyos, en los confines de Flandes, en el límite con Valonia, en las calles que le vieron crecer.

Pero así fue, Claude perdió la opción de renovar el irisado de la forma más cruel y truculenta que uno puede imaginar.

Renaix es el nombre que suele salir en el palmarés de los mundiales, aunque si digo Ronse, quizá os suene más.

Al sur de Oudenaarde, esta ciudad es punto de paso de no pocas carreras de la primavera flamenca, siendo presente del ciclismo, pero también pasado con historias potentes.

A la que protagonizaría el personaje de este artículo, cabría añadirle el polémico sprint mundialista que habían disputado muchos años antes Beheyt y Van Looy, con triunfo para el primero.

Aquello había sido 25 años antes de esta historia que nos lleva al año 1988, el mismo del Tour de Perico, de la etapa del Gavia en el Giro.

Aquella carrera era el típico mundial celebrado en Bélgica, con una expectación fuera de norma y una emoción que iba a más con el paso de cada giro.

En el penúltimo, el pelotón había dado cuenta del ataque de Laurent Fignon, quien no contento con el destrozo hecho, buscó la aventura de nuevo en la vuelta final, hasta que una rampa en el pie le dio la señal de que el físico no le daba para más.

No era el caso de Claude Criquielion.

Motivado por correr en casa, Criqui atizó fuego en la última vuelta, sacando de rueda a todos en el Kruisberg, con excepción hecha de un joven llamado Maurizio Fondriest, italiano de 23 años llamado a cosas grandes, como habríamos de ver.

Por cierto, que ver al trentino hoy en día es un espectáculo, Maurizio creo que está más flaco ahora que en su época de ciclista activo.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

Criqui, campeón años antes en Barcelona, volaba hacia meta con el italiano al son de los «Claudy, Claudy» que chillaban los suyos desde la cuneta.

El ritmo era fuerte, pero no suficiente como para evitar que Steve Bauer, líder aquel año en el Tour justo antes del asalto de Perico, les diera caza a medio kilómetro de meta.

El canadiense se fue cerrando de cara a meta, delante del trío, yéndose hacia su derecha para dejar un pequeño pasillo por el que Criqui quiso pasar sin que hubiera espacio físico.

El belga hacía el afilador, se iba al suelo, Bauer se descentraba y Fondriest tomaba el mando para celebrar su título de campeón.

La desgracia de Criquielion, cruzando a pie la meta de aquel mundial, fue legendaria, formando parte de uno de los episodios más recordados de la historia de la carrera más bonita del año.

Terres Ebre – Inferior post 1024×300
Continuar Leyendo

Lo + leído

X